Editorial I: Inexistente

Desde que era niño siempre me encantaron las ficciones: en la primaria me escondía detrás de mis compañeros para leer Harry Potter en clase; pasaba las tardes en el ordenador jugando cualquier cosa con mi hermano; mis cumpleaños consistían en idas al cine (y cajitas felices). En general, todos crecemos rodeados de historias. Millones de ellas.

Desde el inicio de la humanidad, las ficciones han formado parte de su cultura, de su desarrollo, de su tiempo libre. Desde las narraciones orales hasta los videojuegos, el acto de contar historias ha pasado por cantidades enormes de medios, de bocas, de temas, de tramas. Hay algo maravilloso y terrible al mismo tiempo en el acto de perderse en un relato, en acompañar a un personaje a través de cuevas inhóspitas, de mares salvajes, de ciudades inexistentes. Todo lugar y personaje son, en el relato, inexistentes, por más que estén basados en algo o alguien de nuestra realidad empírica. Como bien expresa Magritte en su famoso cuadro, los signos no son las cosas que representan, y las cosas representadas cambian y dejan de ser aquellas representadas por el signo. Toda ficción es inexistente.

Este blog surge de una pasión irrevocable por las historias; historias que deprimen, alegran, cautivan, cambian, exploran, derriban, construyen, ignoran, cuestionan y afirman; historias narradas en letras, pantallas y decisiones; historias ajenas y nuestras, porque así lo hemos querido, o así nos las ha dado el tiempo. Asimismo,  contenido hay en todos lados. No es lo mismo escribir de una obra que escribir sobre ella. Cualquiera puede dar su opinión, pero no cualquiera puede emitir un juicio sobre algún aspecto de una obra. En éste blog, diseccionamos historias, las observamos, las volvemos a juntar y pretendemos presentarlas bajo una luz nueva, claramente no definitiva: la luz siempre cambia con el transcurso del tiempo y de los ojos.

En fin, el propósito de este blog (que no es producto únicamente mío) es crear un espacio para los amantes de ficciones contemporáneas en el que las obras no se traten como un producto comercial a ser consumido (aunque efectivamente lo sean) sino como un producto cultural. Toda ficción hace referencia al aquí y al ahora, a lo material, a lo espiritual, a lo político. Tratamos de señalar la realidad, (re)presentada a través de lo inexistente.

Los incito a leernos y termino aclarando que todas las entradas estarán llenas de spoilers. Si no ¿cómo íbamos a decir algo de cualquier cosa?

Alejandro L. Govea

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s