Fantasmas de los últimos días: la pulsión hacia el pasado en Everybody’s Gone to the Rapture

Everybody’s Gone to the Rapture (2016), desarrollado por The Chinese Room, es un juego sobre el fin del mundo. A pesar de que dicha premisa es relacionada usualmente con la ciencia ficción (y en el juego ciertamente hay algo de eso)[1] la trama se desarrolla en durante el año 1984 en Yaugthon, una aldea ficcional rural de Inglaterra, y gira en torno a los científicos Kate y Stephen, quienes detectan un Patrón de Luz en el cielo y comienzan a investigarlo. A la aparición de este patrón le siguen las muertes de bovinos y aves y, además, una epidemia desconocida que causa dolores de cabeza intensos y narices sangrantes. Poco a poco, todos los habitantes de Yaughton comienzan a desaparecer, siendo arrebatados por el Patrón de Luz.[2] Sin embargo, en palabras de sus desarrolladores, el apocalipsis “no es sobre ciudades siendo consumidas por el fuego. […] El apocalipsis es sobre las personas, y las relaciones que los conectan” (Pinchbeck en Stuart). Así, Everybody’s Gone to the Rapture hace énfasis en las relaciones humanas, tanto familiares como amorosas, pues nos muestra los conflictos existentes (antes y durante el fenómeno) entre todos los personajes, especialmente aquellos que nombran los seis episodios: los esposos Stephen y Kate; Jeremy, párroco del pueblo; Wendy, madre de Stephen; Frank, hermano de Wendy; y Lizzie, exprometida de Stephen. Todos ellos (con la excepción de Kate) son víctimas de una pulsión irrevocable hacia el pasado, con el que deben reconciliarse ante la inminencia del fin del mundo.

©Sony Computer Entertainment
©Sony Computer Entertainment

Para casi todos los personajes, la idea del pasado responde a sus relaciones con otros habitantes del pueblo. Sin embargo, la relación de Jeremy con el pasado es, en cierto modo, espiritual. Al inicio del juego nos hallamos con este cura desencantado que “siente la profunda soledad de los afectados y la espalda de Dios, vuelta en su contra” (Escaillet). Es esa empatía con los habitantes de Yaughton la que lo lleva a practicar la eutanasia a Mary, la esposa enferma de Frank, con lo que desata el odio de Wendy: “Maldición, Wendy,” le dice a ésta, “tu hermano está sufriendo. Mary estuvo enferma durante mucho tiempo y me alegra que se haya terminado”. A lo largo del juego, lo vemos lidiando con ésta decisión y reflexionando sobre su deber espiritual, pero también moral, hacia los habitantes del pueblo. En cierto punto, hablando con Kate, Jeremy acepta que la Iglesia “no es sólo sobre la fe, sino sobre la comunidad”, sobre pertenecer a la comunidad. El objetivo de Jeremy es crear una sociendad armoniosa en Yaughton, pero fracasa pues no es capaz de arreglar las relaciones rotas entre los habitantes.

©Sony Computer Entertainment
©Sony Computer Entertainment

Por otra parte, cuando Frank le confiesa odiar a Dios y le pregunta cómo es posible que Jeremy no lo odie también, el cura responde: “Hago lo posible por no hacerlo, Frank.” En cierto modo, existe en Jeremy una tensión entre su desencantamiento espiritual y moral y sus creencias religiosas. Casi al final de su vida, mientras asciende a la iglesia, dice: “¿Estás ahí? ¿Puedes oírme? ¿Estás ahí, bastardo? Te llevaste a todos… Te llevaste a todos… Jesucristo, ayúdame. Oh, señor. Dame fuerza.” El hecho de que el párroco jamás hubiera aceptado la presencia del Patrón de Luz nos hace pensar que éste monólogo podría estar dirigido a Dios y entonces, al sentirse vencido por no poder ayudar a su comunidad, finalmente Jeremy reniega de su fe y, sin embargo, se arrepiente inmediatamente, enfatizando aún más la tensión y conflicto interno del personaje ante el fin del mundo. Después de su arrepentimiento, Jeremy entra a su parroquia y se arrodilla en arrepentimiento frente al altar. Sólo cuando se entrega completamente de vuelta a su fe es arrebatado por el Patrón de Luz.

©Sony Computer Entertainment
©Sony Computer Entertainment

Mientras que la pulsión de Jeremy hacia el pasado es de carácter espiritual, las de Wendy, Frank y Stephen son de un carácter filial. Wendy sigue sin superar la muerte de su esposo, Edward, quien parece representar para ella un estado ideal del pasado: “Un buen hombre como mi Eddie, ausente, y aquí bandidos y malandros por todas partes mancillando propiedades. Él dio todo por este país y mira lo que obtuvo a cambio: nada sino una muerte temprana.” Para Wendy, el pasado siempre será mejor que el presente, y es por ello que desarrolla una aversión al cambio. Wendy intenta convencer a Lizzie de regresar con Stephen, pues ve a Kate como una intrusa en el pueblo, una novedad indeseable: “No me agrada, y no me agrada cómo se comporta Stephen cuando está con ella. Era un mejor hombre cuando estaba contigo”. Sólo cuando toda la gente a la que conocía comienza a desaparecer y acepta la inevitabilidad del cambio es que Wendy logra perdonar a Frank y a Jeremy por haber permitido morir a Mary: “Traté de ser una buena mujer, una mujer cristiana, pero he sido orgullosa. (…) Mary te quería. La ayudaste. Lamento si te juzgué duramente.” El cambio drástico en Wendy no la hace olvidar el pasado; antes de morir le dice a un Stephen imaginario: “¡Escucho los jets venir! ¡Es como cuando Eddie volvió a casa… es como si tu padre volviera a casa otra vez!” Sin embargo, ha dejado de poner al pasado en contraposición al presente; al contrario, el pasado irrumpe en el presente y se vuelve uno pues ambas temporalidades se conectan por el amor que Wendy siente tanto por su esposo como por su hijo, un amor que trasciende el tiempo, el espacio y la muerte.

©Sony Computer Entertainment
©Sony Computer Entertainment

De un modo similar, Frank logra dejar de culparse por no haber estado allí el día en que Jeremy le da a Mary la dosis de morfina que la mata. En los últimos días de su esposa intentaba mantenerse adormecido al dolor mediante el alcohol, pero ocho meses después, cerca del fin del mundo, parece haber dejado atrás su vicio y el pasado e intenta reconciliarse con su hermana (“Oh, por el amor de Dios, mujer! Han pasado ocho meses. ¿Podrías tan solo entrar y hablar?) y ayudar a Lizzie a salir adelante diciéndole: “Todavía eres joven, Lizzie. Tienes suficiente tiempo para ser quien quieras ser. Sólo deja de usar tu pierna, o a tu esposo, como excusa.” Su experiencia dolorosa con el pasado y su capacidad para superarlo lo convierten en uno de los sabios del pueblo y su cambio es evidente en sus últimos momentos: “Es una mañana hermosa. No estuve ahí cuando Mary murió. Estaba demasiado aterrado, así que mejor fui al bar. ‘Lo que tenga que ser será, Frank,’ me dijo, ‘y sólo quiero que lo enfrentes conmigo’. Y no lo hice, pero ahora lo haré. Ahora lo enfrentaré contigo, Mary. Ya vienen”. Su final es uno de los más positivos, pues halla en el fin del mundo una manera de reconciliarse con su esposa, de remendar el error de no estar con ella en sus últimos días. Al menos en los momentos finales de él, la lleva como un estandarte sobre su corazón.

Everybody's Gone To The Rapture™_20180821231047
©Sony Computer Entertainment

Por su parte, Stephen es un personaje complicado. Su pulsión hacia el pasado es evidente en su amor por Lizzie, pareja de la juventud, y en su regreso a Yaughton luego de muchos años. Ambas son evidentes en la conversación que tiene con Lizzie en el bar:

Lizzie: ¿Crees que cometiste un error al irte?
Stephen: Mi mamá dice que nunca es tarde para cambiar las cosas, para arreglarlas.
Lizzie: Es gracioso, eso es justo lo que me dijo a mí el otro día. Había estado preguntándome a qué se refería.

Es claro que para Stephen (y para su madre), arreglar las cosas significa tanto volver con Lizzie como asentarse en Yaughton, es decir volver al pasado. Y sin embargo, mucho de su conflicto resulta de su amor por Kate, quien simboliza el presente. Stephen, sin embargo, no logra adherirse ni a uno ni a otro, pues ni escapa con Lizzie ni va a buscar a Kate al observatorio, sino que decide encerrarse en el búnker, alejado de ambas; al mismo tiempo dentro y fuera de Yaughton. No es gratuito que en sus últimos momentos se remonte a su infancia y relate la historia de su familia y el zorro herido sólo para relacionarla con el Patrón de Luz. En esos últimos momentos en el búnker Kate se manifiesta, inalcanzable, dentro del Patrón de Luz y, en cierto modo, Stephen muere atrapado entre el pasado y el presente.

Everybody's Gone To The Rapture™_20180821214154
©Sony Computer Entertainment

Lizzie, en cambio logra superar su pulsión hacia el pasado y su historia se convierte en una de superación, emancipación y empoderamiento. Lizzie ha perdido una pierna y tiene una relación problemática con su esposo Robert por lo que, al inicio, tampoco puede evitar mirar al pasado: “Simplemente no quiero ser la persona que se quedó porque estaba aterrada de moverse. Ya sé que no se puede vivir en el pasado, lo sé, pero a veces uno sólo piensa en ello, ¿no? ¿Qué tal que el accidente no hubiera ocurrido? Podría estar en cualquier lado ahora, en lugar de estar atorada aquí…”. En cierto modo, Lizzie comienza atrapada, pero siempre mantiene una actitud positiva y es esto lo que la saca adelante sin necesidad de ayuda, a pesar de que Stephen quiera presentarse a sí mismo como un salvador: “Maldición, Stephen, no soy una inútil niña boba a la que puedes tener esperando por siempre. Mira a tu alrededor. Yo hice todo esto, lo construí yo misma mientras todos los demás me veían como una pobrecilla lisiada.” A diferencia de Stephen, Lizzie busca salir adelante y dejar de vivir en el pasado y esto la incita a abandonarlo y a dejar Yaughton para buscar un futuro para su hijo: “Tal vez decidiste quedarte con Kate. No puedo culparte por ello, pero tampoco puedo esperarte. Tengo qué pensar en el bebé y… bueno, debí haberme ido hace mucho tiempo. Me he quedado sin excusas para no irme. Pero te amo, Stephen, y espero que encuentres paz de un modo u otro.” La diferencia de actitudes entre Stephen y Lizzie les impide estar juntos en vida: él irremediablemente arrastrado hacia el pasado, ella remando contracorriente hacia el futuro.

Everybody's Gone To The Rapture™_20180822000247
©Sony Computer Entertainment

Kate, sin embargo, es un personaje que siempre vive en el presente. Su papel como intérlope americana en la comunidad de Yaughton le quita todo lazo con el pasado evocado por el lugar; además, no sabemos nada sobre su familia o sus examores, por lo que Kate se vuelve un lienzo en blanco. Es esta la razón de su fascinación con el Patrón de Luz, con el que se obsesiona pues es también un ser en un lugar extraño, al que no pertenece, pero intenta comprender. Es casi como si Kate fuera una espectadora silenciosa (y quizá lo es, si aceptamos la teoría de que el jugador es, en realidad, Kate explorando el mundo luego del bombardeo) que a través de la observación casi científica de los habitantes y del Patrón de Luz, logra comprender sus motivaciones:

Sé que no quería lastimar a ninguno de ellos. Intenté explicarle por qué Lizzie había intentado irse con su bebé y por qué estaba mal detenerla. Traté de explicarle que mucho de lo que hizo estaba mal. Me enseña a Stephen y Lizzie juntos, y me siento feliz por ellos. Frank camina por su campo con Mary. Wendy y Edward anidan juntos en los huertos de su amor. Jeremy descansa, por fin, en paz con su Dios. Todos ellos felices porque están juntos. Lo entiendo mejor ahora. Es un coleccionista de tiempo, de mariposas.

Al final, Kate comprende la importancia de las relaciones humanas y acepta su papel como extranjera, buscando, sin embargo, también la comprensión de alguien, no sentirse sola en el mundo. Kate no sufre de una pulsión al pasado pero es víctima, al igual que todos los demás personajes, de la soledad: “Nacemos separados, madera en las costas de un interminable océano oscuro, y seremos llevados muy pronto por la corriente. Pero mientras, en un solo día de vida (ese danzar en un rayo de luz) podemos encontrar lo que nos falta, el amor que nos completa, la inmanencia. Todos encontraron a su otro. Este patrón es el mío.” Kate encuentra en el Patrón a su complemento y se deja arrebatar por él, volviéndose uno con esa otra presencia extraña, incomprensible e incomprendida.

Everybody's Gone To The Rapture™_20180822005908
©Sony Computer Entertainment

Everybody’s Gone to the Rapture es, al final, una historia no sólo sobre el fin del mundo, sino sobre las relaciones humanas y sobre aquellas cosas que hacen que la vida en la Tierra valga la pena. Es una reexploración del Carpe Diem, una invitación a la vida, a dejar de vivir en el pasado, como parecen sugerir las palabras de Kate: “Hemos acaparado el tiempo en este lugar, apuntado la luz hacia el suelo porque estábamos muy asustados de la oscuridad inminente. Pero ahora entendemos que aferrarse a la luz no es vivir.” Casi todos los personajes encuentran en su muerte redención gracias al Patrón de Luz, pero nosotros como como jugadores ajenos a la ficción (aunque inmersos en ella durante unas horas) quizá no corramos la suerte de ser partícipes de un Arrebatamiento que nos ofrezca la oportunidad de reconciliarnos con nuestro pasado.

Notas:

[1] Podría pertenecer, por supuesto, al subgénero cienciaficcional ucronía, explorado brevemente en nuestra entrada sobre The Man in The High Castle.

[2] El término “rapture” del título hace referencia al Arrebatamiento Cristiano, en el que Jesucristo bajará a la tierra para llevarse a su pueblo.

Bibliografía:

Stuart, Keith. “Everybody’s Gone to the Rapture: creating a romantic apocalypse”. The Guardian. <<https://www.theguardian.com/technology/2015/jul/22/everybodys-gone-to-the-rapture-game-apocalypse>&gt; 24 de agosto de 2018

Escaillet, Foucauld. “Back to the Rapture- Part 3”. The Chinese Room. <<http://www.thechineseroom.co.uk/blog/backtotherapture3>&gt; 24 de agosto de 2018

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s