Papel picado: el discurso dominante en Coco (2017)

Ya pasó un año desde el estreno de Coco (2017) en México: la película de Disney dirigida por Lee Unkrich inspirada en la tradición del Día de muertos. El Palacio de Bellas Artes fue el recinto en el que, el 25 de octubre, esta película estadounidense llegó a los ojos de algunos, inaugurando así la gran celebración de la mexicanidad que ésta proponía. En el evento participaron, entre otros talentos, la Orquesta Sinfónica Nacional y el cantante Carlos Rivera, lo que dio inicio a una de las grandes fiestas de este país.[1] El estreno ocurrió dos días después, con las salas de cine a reventar, pues los trailers prometían un emocional reencuentro con nuestros antepasados y nuestras raíces: “Todos somos parte de aquellos que vivieron antes”. Coco relata la aventura de Miguel Rivera, un niño mexicano del pueblo de Santa Cecilia, quien quiere ser músico en una humilde y numerosa familia de zapateros que rechaza cualquier forma de este arte. Miguel llega a La tierra de los muertos —el lugar a donde van los espíritus de los seres queridos difuntos que no han sido olvidados— al trasgredir la tumba del famoso cantante Ernesto de la Cruz, quien aparentemente era su tatarabuelo. En medio de esta travesía hacia el otro mundo, el escenario muestra algunas riquezas de la tradición del Día de muertos como ofrendas, flores de cempasúchil y música de mariachi, además de señalar algunos elementos mexicanos como los alebrijes, los xoloitzcuintles y las casas monocromáticas de los pueblos mágicos.[2] Cuando salí de la función la primera vez que vi la película, además de notar que el público quedó conmovido hasta las lágrimas tal y como yo lo estaba, escuché comentarios sobre lo bien que Coco representaba lo mexicano. Pero, ¿realmente podemos hablar de una representación de México?

En esta entrada busco exponer algunas de las relaciones de poder que surgen en el discurso de la película, entendido por Michael Foucault como un “sistema de representación” (citado en Hall 44), bajo la perspectiva de los Estudios Culturales.[3] Stuart Hall plantea un circuito de la cultura en el que la representación, la identidad, la producción, el consumo y la regulación están todos vinculados con la producción de significado (1). Siguiendo la lógica de este análisis, usaré la metáfora del papel picado: un papel decorativo típico de la celebración del Día de muertos en el que las figuras cobran sentido por medio de los espacios en blanco. Las decisiones de Disney en este circuito de la cultura, especialmente en relación con la representación, son los espacios en blanco. Mi aproximación a Coco parte de la idea de que el público meta es el mexicano, pero está filtrado por la perspectiva de Estados Unidos.

El primer hueco en el papel picado existe en relación con la producción y la regulación en Coco.[4] El director Lee Unkrich es conocido por ser uno de los miembros creativos de Pixar que empezó su carrera como editor de cine. La película se lanzó por vía del estudio Walt Disney Pictures y fue producida por Pixar, particularmente por Darla K. Anderson, otra figura muy reconocida en este ámbito. Está co-dirigida por Adrian Molina, nacido en California y considerado parte de la comunidad latina gracias a su ascendencia mexicana. Cuando el crítico de cine Carlos Aguilar lo entrevistó sobre su participación en Coco, Molina comentó que era un “proyecto de ensueño”, pero deja en claro que no estaba considerado para participar en él desde el principio.[5] Lo anterior indica que en la producción no había percepción mexicana o latina —aunque no son lo mismo— para empezar. Incluso si el proceso de investigación para la creación de Coco fue amplio, el hecho de que no haya habido representación mexicana desde el principio sugiere una falta de coherencia con la premisa fundamental del proyecto: inclusión multicultural. Y, si consideramos que en el 2013, cuando se estaba trabajando en la película provisionalmente llamada Untitled Día de Muertos Project, Disney intentó patentar “Día de los muertos”, la cuestión se vuelve más problemática.[6]

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©Walt Disney Studios Motion Pictures

Hablando sobre el consumo, otro gran hueco en el papel picado, el plan original para el lanzamiento de la película era en el año 2015. Sin embargo, la proyección ocurrió dos años después durante uno de los festivales importantes en México: el Festival Internacional de Cine de Morelia. La fecha en la que estuvo disponible en cines comerciales mexicanos, 27 de octubre, estuvo deliberadamente cerca de la celebración del Día de muertos, contribuyendo así a la generación de expectativas por parte de la audiencia mexicana en el país. En Estados Unidos, por otro lado, Coco se lanzó el público casi un mes después (el 22 de noviembre), lo que está relacionado con su campaña promocional en los trailers: se anunciaba que se estrenaría “este Día de acción de gracias”. Como había mencionado antes, considero que parte del público meta es la comunidad mexicana que vive en E.E.U.U. El hecho de que el lanzamiento en ese país esté tan cerca de una festividad nacional cumple dos propósitos: matizar el tema de la muerte, pues el tratamiento de éste difiere de una cultura a otra y contextualizar la importancia de la familia en la tradición del Día de acción de gracias, pues tanto ésta como el Día de muertos son festividades que se celebran en ese núcleo. De esta forma comienza a visualizarse el discurso dominante que construye la representación de México de Disney.[7]

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©Walt Disney Studios Motion Pictures

Aquí es pertinente recordar lo que explica Hall: “a la cultura le interesa la producción y el intercambio de significados […] entre los miembros de una sociedad o grupo” (“Introduction” 2). Cuando habla de la aproximación de Foucault hacia el discurso, el estudioso explica que su teoría está basada en los sistemas de representación (discurso) como productores de conocimiento (44-45). Coco busca generar conocimiento de lo mexicano a lo largo de la hora y 49 minutos por medio de diversas estrategias: los huecos que van construyendo la forma clara del papel picado. La básica es, me parece, su efectividad para producir una respuesta emocional por parte de la audiencia, pues combina tres grandes temas: amor, familia y memoria. La secuencia de apertura se relata por medio del papel picado y contextualiza la aventura del protagonista: el tatarabuelo que abandonó a su familia por seguir su sueño de convertirse en músico desata la fortaleza de Mamá Imelda, quien inaugura como oficio familiar la zapatería.[8] El nombre de la película lo da la bisabuela de Miguel, Mamá Coco, quien está caracterizada como una anciana indígena, casi inmóvil, que está perdiendo sus recuerdos. La ofrenda, entonces, se vuelve el lugar para amar, recordar y perpetuar la genealogía familiar.

©Walt Disney Studios Motion Pictures
©Walt Disney Studios Motion Pictures

No hay que dejar pasar que Coco pretende representar una tradición mexicana, pero parece ignorar el hecho de que es una celebración que se lleva a cabo sólo en algunas partes de México. Por eso resulta revelador que el escenario de la película esté basado, entre otras ciudades,[9] en Guanajuato y Pátzcuaro. La Ciudad de México, la capital del país, figura poco; si bien es cierto que San Andrés Mixquic y la tumba de Pedro Infante están incluidas, también lo es que son puntos estratégicos en tanto que no poseen características particularmente urbanas. La atmósfera mágica de Coco necesita elementos de lo tradicional indígena para cobrar sentido ya que su premisa está fundada con la conexión de los vivos y los muertos por medio de sus raíces. La mayor implicación de basarse en escenarios que no son la capital urbana del país es que ésta es una celebración desde la periferia y no desde el centro. Sin embargo, las referencias que toma sí son centros de celebración conocidos, incluso, internacionalmente, por lo que el juego entre centro y periferia se complica: la periferia se vuelve centro en esta película. Este pedazo de representación mexicana se traduce a un todo para el resto de los espectadores que no están familiarizados con Día de muertos desde la propia cultura.

Otras estrategias radican, por ejemplo, en el corto de Frozen que precedió el objeto cultural en cuestión. Además de apuntar hacia el éxito comercial, Olaf’s Frozen Adventure (dir. Kevin Deters y Stevie Wermers) funciona como un marco de referencia para entender lo que Coco propone como “amor” y “familia”, así como para enfatizar la importancia de las tradiciones. La cultura mexicana se distingue por reconocer la muerte por medio de sus costumbres, como lo es en este caso el Día de muertos. En culturas diferentes a la nuestra éste tema es un tabú, por lo que para exponerlo a un público extranjero se necesita una contextualización. La fama de las hermanas de Arendelle sienta las bases del amor y la familia en su realidad occidental, puesto que ellas, inseparables y huérfanas, están en búsqueda de tradiciones familiares que celebrar en la primera Navidad que pasan juntas después de años de separación. La secuencia final representan un modelo de familia, la culminación del amor incondicional y la concreción de una nueva tradición navideña. Es interesante cómo este corto fue mal recibido en México, orillando tanto a Cinemex como a Cinépolis a quitarlo. Me parece que parte del rechazo viene de la frustración de expectativas de la audiencia, pues lo esperado era verse representados en lo mexicano.

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©Walt Disney Studios Motion Pictures

Sin embargo, esta mexicanidad sí se pone de frente con la caracterización de Miguel Rivera. Físicamente este protagonista adolescente y rebelde es de piel morena, delgado y tiene un lunar en la cara.[10] Tiene una actitud trasgresora, pues desafía la autoridad de su abuela y desdeña la ofrenda como una tradición absurda y es indiferente a la conmemoración de los seres queridos que fallecieron. En el idioma original, quien interpreta a Miguel es Anthony González, un joven guatemalteco que emigró hacia Estados Unidos. En el doblaje al español, Miguel es Luis Ángel Gómez Jaramillo, quien participó en La Voz Kids (2017), lo que presupone al menos cierta familiaridad en la escena popular mexicana. En inglés, el acento “mexicano” de González es marcado, pero está diluido en comparación con los de los demás personajes.[11] La diferenciación de acentos es, me parece, un juego de representación y alienación: mientras que los personajes menos importantes (como el mariachi) tienen un acento muy fuerte, los que son más importantes (como Miguel, Héctor y Ernesto de la Cruz) no lo marcan tanto. ¿Debemos sentirnos más identificados con el protagonista o con los personajes incidentales? No hay que perder de vista que, aunque contamos con un doblaje por parte de actores mexicanos reconocibles, el idioma original de la película es el inglés, lo cual nos aliena desde el principio. Y Miguel lo habla de forma menos “mexicana” que el resto.

En la misma lógica del juego de representación y alienación, Gael García Bernal, quien es reconocido tanto nacional como internacionalmente, interpreta al verdadero abuelo de Miguel, Héctor Rivera. A diferencia del presunto abuelo del principio, Ernesto de la Cruz (Benjamin Bratt y Marco Antonio Solís), Héctor no estaba corrompido por la ambición, entendida en este contexto como cumplir el sueño de ser músico. Ernesto de la Cruz, inspirado en apariencia y trasfondo en Pedro Infante y sus propios personajes, es el cantante más famoso de Santa Cecilia (y del México representado). Él, incluso en la muerte, goza de lujos a los que el resto de las personas, y sobre todo la familia Rivera, no pueden tener acceso. Ernesto está caracterizado de tal forma que no parece un villano, especialmente por su relación con Infante. Sin embargo, quien termina representando uno de los grandes lugares comunes de México —priorizar a la familia y ser humilde— es Héctor. Los supuestos valores mexicanos están puestos en estas dos características, mismas que se han repetido desde la Época del cine de oro y hasta nuestros días. Si bien es cierto que en la cultura mexicana predomina la importancia de mantener un fuerte lazo familiar, también lo es que en este lugar común se nos indica y reitera que la ambición es algo hacia lo que no debemos apuntar. Ernesto de la Cruz es ambicioso y esto lo lleva al asesinato. Héctor, por otro lado, es el héroe que sabe que lo importante está en la familia.

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©Walt Disney Studios Motion Pictures

El papel picado en esta entrada representa la red de producción de Coco y algunos de los discursos de poder implicados en ésta. El contexto en el que se estrena es relevante, pues parece ser una forma de demostrar apoyo por parte de la compañía en el entorno trumpista en el que surge, sobre todo a los mexicanos que residen en Estados Unidos. Sin embargo, no deja de ser un apoyo que viene desde una autoridad estadounidense (Disney/Pixar) que trae consigo una variedad de implicaciones, sobre todo considerando la apropiación cultural. Aunque la película está en constante diálogo con su origen estadounidense y su fundamento mexicano, como es posible ver en la sutil distinción entre incluir el artículo “los” en la frase “Día de (los) muertos”, también hace uso de varios estereotipos de la “mexicanidad” entendidos en un contexto que no es mexicano.[12] Algunos de estos estereotipos son el color de piel, la humildad inquebrantable y la excesiva importancia que tiene la familia.

¿Qué pasa cuando Disney y Pixar toman una tradición mexicana y la distribuyen globalmente? ¿La representación de lo mexicano es posible? No tengo respuestas definitivas, pero me inclino a pensar que esta película es una apropiación de lo más “exótico” y rentable de las costumbres mexicanas incluso aunque haya puesto en diálogo al menos dos culturas que a veces parecen irreconciliables. Sin duda Disney/Pixar se ha beneficiado más de este producto cultural que ninguna otra parte. Sólo pensemos en cómo este 2018 se re-estrenó Coco en cines comerciales con el fin de celebrar el Día de muertos y en cómo las paredes de “El Panteón de los Pobres”, en León, Guanajuato, ahora están pintados los personajes de la película. ¿Ahora Coco, esta película estadounidense, es emblemática de nuestra tradición? ¿Lo es por una lógica de validación, de reconciliación o porque nos posiciona de forma productiva ante el resto del mundo?

A lo largo de esta investigación me encontré con más preguntas que respuestas, las cuales han sido productivas para confrontar este producto cultural. Como Gayatri Chakravorty Spivak sugiere en las conclusiones de “Scattered Speculations on the Question of Cultural Studies”, “[o]bligar al resto del mundo a quedarse confinado en un mero orgullo étnico y a actuar desde una etnicidad estática es confundir posturas políticas con una consciencia de la historia” (188). Hasta ahora sólo es posible atacar a la autoridad desde el discurso de autoridad misma, por lo que quizá en su proceso de apropiación Coco pueda producir algún otro tipo de diálogo con la institución e impacte de forma positiva la forma en la que la “mexicanidad” se percibe en los centros de poder. Después de todo, quedan muchos espacios por leer en el papel picado que es esta película.

 

Notas:

[1] Este espectáculo, además, recaudó fondos para el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (CECAM) en Oaxaca.

[2] En el entendido del Programa de pueblos mágicos de la Secretaría de Turismo de la República Mexicana.

[3] Las traducciones son mías.

[4] La regulación se refiere a la acción de permitir o no cierto contenido por parte de alguna autoridad, como pueden ser directores, productores o la misma industria cinematográfica, por ejemplo. Está relacionada con la censura.

[5] Cita de Adrian Molina: “Cuando escuché por primera vez que Pixar estaba haciendo una película de Día de muertos, mi primera reacción fue ‘Necesito estar en este proyecto’. Ya había trabajado con Lee Unkrich, quien es el co-director y productor de Coco y de Toy Story 3, y la premisa de tener a un equipo tan prodigioso contando una historia que acoge las tradiciones de la cultura mexicana me llevó a concluir que ése era el tipo de proyecto en el que siempre había soñado trabajar. Desde una perspectiva visual, hay tal riqueza  y belleza en el Día de Muertos que evocan a la intriga y a la emoción. Pero todavía más poderoso que las imágenes está el espíritu detrás de la celebración. El equipo, mientras más investigábamos de Día de muertos y cómo se celebra, nos encontrábamos cada  vez más conmovidos en una forma profundamente emocional”. (“‘Coco’s Mexican-American Co-Director”)

[6] En “Diggins into Disney’s ‘Day of the Death’ Problem”, Chappell Ellison cita a William Nericcio, quien dice: “La actitud de [Hollywood] con respecto a la cultura es como un cazador de pieles del siglo XIX. Necesitan desollar la piel que las personas reconocen y valoran para vender un proyecto que les coseche un beneficio predecible”. Si bien es cierto que Unkrich no estuvo del lado de Pixar ni de Disney en esta polémica, también lo es que el director nota que es un problema que surge a causa de las sensibilidades heridas por una “pesadilla de las relaciones públicas” (“Digging”) entre ambas compañías. Ambas exigían algo lógico dentro del sistema capitalista, que es beneficiarse económicamente de la apropiación de otra cultura: desde el 2003 la UNESCO declaró al Día de muertos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

[7] Como evidencia de su éxito y alcance, sólo en el primer mes en el mercado, Coco rompió récord en la historia mexicana; como apunta Edgar Apanco en Cine Premiere: “[a] Coco le bastaron 17 días (y más de 3,000 pantallas) para sumar 16.43 millones de espectadores, quienes en promedio han gastado $47 pesos por boleto”. En Estados Unidos, la película estuvo estimada en $71.2 millones de dólares en cinco días desde su estreno (Coyle, “Pixar’s Coco”).

[8] Este tipo de abandono —la persecución de un sueño— nos recuerda, además, a la situación de los mexicanos que migran hacia Estados Unidos en busca del American dream.

[9] De acuerdo con Daniela Salazar son siete los lugares que inspiraron Coco: San Andrés Mixquic, Ciudad de México; Pátzcuaro, Michoacán; las Pirámides de Teotihuacan y Templo Mayor; Plaza del Ropero, Guanajuato; San Juan Parangaricutiro, Michoacán; Panteón/Jardín Tumba de Pedro Infante, Ciudad de México; y las calles del centro de Guanajuato.

[10] Este rasgo suscita un particular interés ya que casi ninguno de los personajes de Disney lo tienen.

[11] La mexicanidad se representa, además, en las figuras que Miguel va encontrando en el camino hacia La tierra de los muertos, tales como Frida Kahlo, Pedro Infante, Jorge Negrete, El Santo y Cantinflas. Además, Ernesto de la Cruz está inspirado en “el charro de México” y Mamá Imelda en María Félix.

[12] En México la tradición se conoce comúnmente como Día de muertos. Sin embargo, al traducirla al inglés, el idioma demanda que antes de el sustantivo “muertos” haya un artículo: “Day of the dead”. En el idioma original, la primera vez que hablan de esta celebración se refieren a ella —en español— como “Día de los muertos”, para posteriormente referirse a ella con el nombre traducido. Sin embargo, hay tres personajes a lo largo del filme (el mariachi incluido) que la llaman “Día de muertos”, que es la forma más allegada a decirlo en mexicano. En el doblaje al español sólo escuchamos “Día de muertos” por esta misma razón.

 

Fuentes consultadas:

Aguilar, Carlos. “‘Coco’s Mexican-American Co-Director Adrian Molina Reveals the Origins of Pixar’s Día de Muertos Film”. Remezcla, junio 27 de 2017, http://remezcla.com/features/film/nalip-media-summit-animation-master-class-adrian-molina-coco/. Consultado en diciembre 2 de 2017.

Apanco, Edgar. “Taquilla México: Coco, la película más vista en la historia”. Cine Premiere, noviembre 14 de 2017, https://www.cinepremiere.com.mx/coco-record-asistentes-mexico.html. Consultado en diciembre 1 del 2017.

“COCO’s journey through the 15th FICM”. Morelia Film Fest, 20 octubre 2017 https://moreliafilmfest.com/en/video-el-paso-de-coco-por-el-15o-ficm/.

“Coco – Trailer 1 – 4 (2017) Español Latino”. Youtube, subido por Trailers HD, 14 septiembre 2017, https://www.youtube.com/watch?v=bOIHSSBIXZE.

Coyle, Jake. “Pixar’s ‘Coco’ feasts on ‘Justice League’ at box office”. New Haven Register, noviembre 26 de 2017, http://www.nhregister.com/news/article/Pixar-s-Coco-feasts-on-Justice-12384697.php. Consultado en diciembre 1 de 2017.

Daily Trend. “La inspiradora historia del niño que dio voz a Miguel, en ‘Coco’”. Excélsior, Oct. 31, 2017, http://www.excelsior.com.mx/funcion/2017/10/31/1198104#view-1. Consultado en diciembre 5 de 2017.

“Disney re-estrenará COCO en México”. SDPnoticias.com, 7 de septiembre de 2018, https://www.sdpnoticias.com/enelshow/cine/2018/09/07/disney-re-estrenara-coco-en-mexico?fbclid=IwAR2lvTw8B__3mWD16qQWLJdiC83flJyYI9quF3jq3BbnEio42Ba3wjRkPyM. Consultado el 27 de octubre de 2018.

Ellison, Chappell. “Digging into Disney’s “Day of the Dead” Problem”. Cartoon Brew, mayo 18 de 2013, http://www.cartoonbrew.com/disney/digging-into-disneys-day-of-the-dead-problem-82956.html. Consultado en diciembre 1 de 2017.

Hall, Stuart. “Introduction”. Representation. Cultural Representations and Signifying Practices. Londres, Thousand Oakes y Nueva Delhi: SAGE Publications, 1997. PDF.

Instituto Mexicano de la Juventud. “Día de Muertos, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”. Gob.mx, noviembre 3 de 2017, https://www.gob.mx/imjuve/articulos/dia-de-muertos-patrimonio-cultural-inmaterial-de-la-humanidad. Consultado en noviembre 31 de 2017.

“’Miguel’, ‘Héctor’ y ‘Mamá Coco’ ‘colorean’ panteón de Guanajuato”. Excelsior, 3 de octubre de 2018, https://www.excelsior.com.mx/nacional/miguel-hector-y-mama-coco-colorean-panteon-de-guanajuato/1269224#view-1. Consultado el 28 de octubre de 2018.

“Olaf’s Frozen Adventure – Official US Trailer”. Youtube, subido por Walt Disney Animation Studios, 13 junio 2017, https://www.youtube.com/watch?v=hb8WDATVB6A. Consultado el 26 de octubre de 2018.

Olaf’s Frozen Adventure. Directed by Kevin Deters and Stevie Wermers, Walt Disney Pictures, 2017. Netflix.

Salazar, Daniela. “’Coco’: 7 lugares de México que inspiraron la película”. Huffpost, octubre 31 de 2017, http://www.huffingtonpost.com.mx/2017/10/31/coco-7-lugares-de-mexico-que-inspiraron-la-pelicula_a_23262485/. Consultado en diciembre 1 de 2017.

SinEmbargo. “Cinemex decide quitar el cortometraje de Frozen que aparecía antes de la película de Coco ante quejas de usuarios”. Sinembargo.mx, noviembre 4 de 2017, http://www.sinembargo.mx/04-11-2017/3343700. Consultado en noviembre 31 de 2017..

Spivak, Gayatri Chakravorty. “Scattered Speculations on the Question of Cultural Studies”. The Cultural Studies Reader. Second Edition. Ed. Simon During. Londres y Nueva York: Routledge, 2001. PDF.

Tartaglione, Nancy. “‘Coco’s Otherworldly Mexico Run Lands Pixar Toon As Market’s #1 Movie Ever”. Deadline. http://deadline.com/2017/11/coco-pixar-mexico-highest-grossing-film-all-time-box-office-record-1202209221/. Consultado en diciembre 2 de 2017.

Trumbore, Dave. “This Week in Animation: Pixar’s ‘Coco’ Now Mexico’s #1 Film of All-Time”. Collider, noviembre 18 de 2017, http://collider.com/coco-box-office-mexico/#release-date. Consultado en diciembre 2 de 2017.

Unkrich, Lee, director. Coco. Co-directed by Adrian Molina, produced by Darla K. Anderson. A Pixar Animation Studios Film, 2017. DVD.

—. Interview by Tasha Robinson. “Pixar’s Lee Unkrich on the ‘anxiety’ of directing Coco”. The Verge, Nov 22, 2017, https://www.theverge.com/2017/11/22/16691932/pixar-interview-coco-lee-unkrich-behind-the-scenes. Consultado en diciembre 2 de 2017.

 

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