© Pan Macmillan 2019

Traducción y lenguaje en “Swimmer Among the Stars” de Kanishk Tharoor

En la vida diaria siempre he tenido algunos problemas con las traducciones. Comprendo que son necesarias, que yo misma no tendría acceso a muchas cosas si no fuera por el trabajo de los traductores; sin embargo, en ocasiones me causa bastante frustración cuando siento que una traducción (especialmente los títulos de algunas películas) no tiene nada que ver con el original. Traducir no es sencillo, hay un sin fin de aspectos que hay que tener en cuenta, decisiones que hay que tomar y siempre parece que pudimos hacer algo mejor. En mis momentos de reflexión he llegado a la conclusión de que el lenguaje en sí nunca es suficiente para representar el mundo, por lo que tener encima de todo el filtro de las traducciones me hace pensar (a veces) que no hay esperanza. Pero la hay. Cuando me encontré con el primer cuento de Swimmer Among the Stars (2017), de Kanishk Tharoor, estuve impactada desde las primeras líneas, pues me encantan los textos autorreferenciales, aquellos que hablan del lenguaje mismo. En este relato que da inicio y nombre a la colección, la voz narrativa cuenta la historia de una mujer que es la última hablante de un idioma y su encuentro con un grupo de antropólogos ávidos por recolectar datos para la posteridad. Al leer “Swimmer Among the Stars”, tuve la idea de hacer una entrada que hablara sobre las estrategias de la voz narrativa para generar tensiones sobre el tema de la traducción e incluso cuestionarnos cómo funciona nuestra propia lengua.

El cuento comienza con una reflexión sobre el lenguaje y la responsabilidad que conlleva ser hablante de un idioma, en especial cuando se es la última persona que puede hablar y reconocer ese lenguaje. Usualmente no pensamos que hablar nuestra lengua materna implique algún tipo de responsabilidad, pero creo que en especial cuando se está en contacto constante con otra lengua y al momento de traducir nos volvemos más conscientes de lo que implica hablar más de una lengua y de cómo decimos las cosas. En el caso de esta historia se dan indicios, no sólo de un idioma que está a punto de extinguirse, también de uno que ha sido relegado al olvido para favorecer a otro:

Swimmer Among the Stars 1

Lo anterior muestra cómo un idioma puede ser completamente opacado por otros ─ como aquellos que dominan lo que consideramos “universal”─ y, por ende, lo local debe adaptarse de alguna u otra forma. La voz narrativa también introduce una aseveración que parece simple, pero se puede llevar a algo mucho más complejo: “Por definición, el último hablante de un idioma ya no lo utiliza” (3). Suena como algo claro, si no hay nadie más con quien hablar que pueda entenderte, es muy probable que uno no utilice ese idioma. Aunque, si tomamos en cuenta la cita anterior, podemos pensar que en lugares donde nadie hace el esfuerzo de entender lo que es ajeno a ellos, no vale la pena intentarlo y aquellos que aún desean comunicarse deben ajustarse a las formas que impone el grupo dominante. 

Si uno se desenvuelve en un ambiente que diluye un idioma para favorecer el uso de otro se modifica el modo de ver el mundo y de verse así mismo; como si tanto uno como su lenguaje pasaran a un segundo plano, uno de menor importancia: “Es difícil recordar cuales palabras son las mías y cuales palabras no lo son” (Tharoor 3). Al estar en contacto con otro idioma que parece ser mucho más prolífico se comienza a olvidar qué ideas y nociones nos pertenecen y cuáles son importadas. En este caso, la hablante se pregunta por qué le corresponde a ella cargar con el peso de un idioma cuando no puede usarlo más en su vida diaria: “¿Cómo soy yo la última hablante de mi idioma? ¿Cómo puedo ser yo su guardiana? Mi idioma me ha abandonado” (3). Existir en un mundo que no se interesa en lo que uno tenga que decir si no se enuncia en un idioma del mundo globalizado es solitario, por lo que hay que tomar prestada otra lengua y, por ello, esa otra ideología que la acompaña.

Se dice que un idioma lleva consigo una carga ideológica, una cultura, y si bien en ocasiones es productivo tener acceso a más de un idioma, pareciera que en el caso de la última hablante el contacto con otra lengua ha desembocado en obviar su identidad por existir en el mundo de la mayoría: “Parecía que todos en el pueblo hablaban el lenguaje común. A ella no le importaba usar ese lenguaje” (Tharoor 4). Al diferenciar entre un lenguaje que le pertenece a la hablante y aquel que le pertenece a otros, la voz narrativa indica que hay una tensión entre ellos y no una asimilación. Este roce se crea a partir del aislamiento que la hablante siente al no poder comunicarse en su idioma fuera de su hogar y de cómo ha tenido que adoptar otro lenguaje para no ser excluida completamente de la sociedad en la que habita. Al estar consciente de estar inmersa en un mundo que sigue siendo ajeno a ella, la última hablante desea cooperar para conservar una parte de su identidad: “Los etnógrafos se presentaron en la puerta con grabadoras digitales, listos para archivar cada declinación, cada instancia del genitivo, la función idiosincrática de los sufijos verbales. Pero esta presentación a duras penas cuenta como habla normal” (3). Sin embargo, es claro que la recopilación de datos, no puede recrear un idioma, no puede salvar lo que se perderá una vez que la hablante muera, pues el lenguaje es algo vivo que necesita ser utilizado para existir

Al notar que los etnógrafos están realmente atentos a cada palabra que usa, la hablante tiene la ilusión de ser comprendida después de mucho tiempo de soledad, como si por primera vez alguien se interesara en un idioma que había sido relegado al olvido ─tanto así que no quedan más hablantes. Sin embargo, los etnógrafos no saben lo que está diciendo en realidad. Con esto comienza un juego de la voz narrativa para hacernos creer que hasta ahora uno puede entender perfectamente a la hablante, pero no es así:

Swimmer Among the Stars 2

En este caso la voz narrativa juega con los receptores de estas palabras, pues al inicio no pareciera que la hablante se esté expresando en un idioma extraño, sus palabras están traducidas, como si la lectora o el lector fuera cómplice de la hablante y pudiera entender lo que dice, pero la ilusión se rompe con palabras como “eso” y “aquello”. De manera sutil crea distancia con el idioma de la narración que se puede interpretar como ese lenguaje común que se menciona constantemente. Para recordar que los receptores no son sus cómplices, la hablante concluye con la frase “palabras de otro mundo”. “Los etnógrafos sonrieron vagamente. Incluso el más capaz de ellos podía entender cuando mucho un puñado de sus palabras, una frase ocasional. El significado completo de la canción aguarda pacientemente su digestión en una computadora de laboratorio” (Tharoor 6). En este instante es claro que la hablante está aislada de cierto modo del resto de los personajes y de los receptores del cuento a menos que sus canciones sean desentrañadas y sintetizadas como da a entender la palabra “digestión”. Quizá eso es lo que pasa a veces en las traducciones: digerimos las palabras y producimos algo que parece ser lo comunicable y no lo que realmente se quería expresar. Si bien hay traducciones que intentan transmitir lo más posible el mismo sentido, algunas otras se enfocan simplemente en que sea familiar en el idioma de la traducción o, en el caso del cuento, que sea lingüísticamente claro sin darle gran peso al significado que quiere transmitir la hablante. 

La narración se centra en otras instancias en las que traducir o pensar en otro idioma no alcanzan para comunicar lo que realmente pensamos. Al hablar de canciones tradicionales, la voz narrativa focaliza a la última hablante para mostrar el proceso mental que conlleva hablar con los etnógrafos:

tharoor.jpg

La hablante intenta expresar un concepto ajeno en su idioma en una manera que considera hermosa, pero en realidad debe usar palabras que no quieren decir lo mismo que desea decir. Por otro lado está la cuestión de que el idioma dominante nunca dejará de serlo. Por más rico que sea su idioma, la jerarquía no cambiará y tendrá que seguir usando traducciones que se acercan sólo de manera superficial a lo que podría expresar en su propia lengua: “No importa cuán innovadora sea ella con su idioma, no tiene la fuerza para tomar posesión de una idea. En años posteriores, ellos dirán que el término «nadadora entre las estrellas» significa «astronauta». Ellos nunca dirán que «astronauta» significa «nadadora entre las estrellas»” (Tharoor 9). La última hablante está consciente de su posición lingüística en el mundo y también de su posición étnica. Como se ha mencionado anteriormente, ella se posiciona en la periferia de la sociedad en la que vive, con una barrera entre un “yo” y un “ellos” que parte del idioma que se habla fuera y del que puede utilizar en su vida íntima. 

Si bien el cuento se enfoca en la recopilación ficticia de elementos lingüísticos creo que es posible extrapolarlo a las traducciones y al desplazamiento de idiomas y personas. Me parece un poco irónico hablar sobre la insuficiencia de las traducciones cuando yo misma tuve que traducir las citas para hacer esta entrada. De cierto modo tuve que sacrificar algunas cosas por otras para poder hacer que las citas no se sintieran tan ajenas en español, pero al mismo tiempo siento que es parte de las estrategias narrativas dejar a las y los lectores sintiéndose un tanto apartados. Esto puesto que en el cuento hay algunas ─digamos─ traducciones, pero muchas palabras se quedan escondidas en la intimidad de la última hablante:

Swimmer Among the Stars 4

Usar pronombres y no los sustantivos que podrían representar estos verbos y emociones a los que se refiere la hablante, implica la insuficiencia de las traducciones y de obtener algo que no nos corresponde. En general creo que incluso en nuestro propio idioma hay cosas que no podemos verbalizar con el lenguaje, y creo que “Swimmer Among the Stars” no lamenta esta insuficiencia, pero sí el desplazamiento de un idioma en la presencia de otro. Este cuento me parece provocador para reflexionar sobre nuestro uso del lenguaje y cómo traducimos tanto nuestros pensamientos a nuestro lenguaje materno como las ideas de otros en su idioma original a un lenguaje distinto. 

Obras consultadas:

Tharoor, Kanishk. “Swimmer Among the Stars”, Swimmer Among the Stars. Picador, 2018. Impreso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s