“¿Por qué el cuento es como una ninfa?”: una reflexión sobre la metaficcionalidad en “True Short Story” (2008) de Ali Smith

A lo largo de mi vida como lectora me he preguntado en varias ocasiones cómo distinguir claramente un cuento de una novela. Normalmente pensamos en la longitud del texto y eso me ha causado problemas a la hora de acercarme a algunos textos literarios. Se dice que las novelas son largas y complejas, mientras que los cuentos se pueden leer en una sentada y son simples. Creo que mi tiempo en la universidad me hizo dudar de todo lo que sé al leer textos, en especial aquellos que parecen estar suspendidos en medio de estas definiciones un poco ambiguas y un tanto arbitrarias. Cuando me han pedido que defina qué es un cuento me he quedado callada y he tratado de mover el tema de conversación hacía otra cosa. Por lo tanto esta entrada no pretende ofrecer definiciones, simplemente reflexiones sobre un cuento en particular que me pareció apropiado para hablar sobre uno de mis temas favoritos: la metaficción. Ali Smith es una autora escocesa que un día encontré en una antología de cuentos contemporáneos. La antología estaba dividida por temas, y el cuento en cuestión estaba en la sección llamada “Cuentos”. Efectivamente era un texto que se enfoca en el proceso de contar una historia. Una cosa llevó a la otra y me condujo hacia la colección First Person and Other Stories (2008). Si el título no era suficiente para indicar que esta colección se enfoca en la metaficción, el primer cuento, “True Short Story”, lo fue. Para esta entrada quiero hablar sobre cómo este texto, que abre la colección de Ali Smith, es en sí una reflexión sobre lo que es un cuento y trata esta cuestión por medio del uso de metalenguaje.

Debo decir que si alguien dijo que los cuentos eran más sencillos y rápidos de leer que una novela, no concuerdo. Hay cuentos que requieren mucho tiempo y atención a los detalles, con un espacio limitado para desarrollar una historia ninguna palabra está de más. Por suerte, considero que este es un cuento amigable para acercarse a la metaficción (a pesar de los trucos que hay en él). Un texto puede ser metaficcional cuando señala la artificialidad del lenguaje y el proceso de creación en el texto mismo. En el caso de “True Short Story” este metalenguaje se expresa por medio de estrategias narrativas como comentarios de la voz narrativa respecto a la misma historia que está contando o lo que llamamos autorreferencialidad. El texto se refiere a sí mismo en su desarrollo y la voz narrativa se involucra en señalar algunos momentos del proceso creativo:

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La narradora interrumpe el inicio de la presentación de los personajes para crearlos ella misma y, posteriormente, regresar a un planteamiento más verosímil y menos detallado sobre estos hombres. Esta voz narrativa no pretende saberlo todo a pesar de contar una historia en retrospectiva como hacen engañosamente algunos narradores en primera persona contando algún evento de su vida, por lo que podría pensarse que no es una voz narrativa particularmente confiable. Más bien es una narradora que crea y modifica al momento de contar, lo cual indica la artificialidad de este texto. No es un cuento en el cual sea tan sencillo sumergirse en el mundo creado y olvidar que estamos leyendo un trabajo de ficción. Este tipo de instantes, en los que la narradora se refiere a la historia que cuenta, son los que aluden a la metaficción. 

Si decidimos confiar en la voz narrativa y seguir leyendo a pesar de las trampas que hay en los primeros párrafos se encuentra otra cuestión: el tema central de este cuento es la literatura. Como otro elemento de la metaficción, la misma historia menciona, casi como una pista, que lidia con el género mismo: “Escuché lo que estaban diciendo. Estaban hablando sobre literatura, que curiosamente es interesante para mí, aunque no interesaría a muchas personas” (Smith 11). Usualmente no existen las coincidencias en los cuentos, la mención de literatura es parte de las estrategias narrativas para enfatizar que esto es ficción. Si bien esta historia comienza con un tono anecdótico, introduce cuestiones centrales para la clase de cuento que es. No sólo presenta una voz narrativa consciente de la narración y meta lenguaje, expone el tema principal: ¿qué hace a un texto un cuento? Gracias a los dos hombres del inicio se desprende una situación que podría parecer un chiste: “La novela, estaba diciendo, era una prostituta vieja y flácida … Mientras que el cuento, en comparación, era una diosa ligera, una ninfa esbelta. Como tan poca gente ha podido dominar al cuento, aún está en muy buena forma” (Smith 11). Si bien el comentario parece ser bastante machista, considero que la voz narrativa utiliza esto para posteriormente crear humor e ironía al reflexionar al respecto: “Ociosamente me pregunté cuántos de los muchos libros en mi casa eran follables y qué tan buenos serían en la cama” (Smith 11). Es de esta conversación que viene la pregunta a la que la voz narrativa busca una respuesta por el resto de la historia: “¿Por qué el cuento es como una ninfa?” (Smith 13). 

Para responder a la gran pregunta que plantea el cuento se introduce otro elemento que sirve para reflexionar sobre la naturaleza de estos textos: la relación de la narradora con su amiga Kasia. En un primer instante, no me quedó muy claro cuál era el papel de este personaje y su historia en este texto; sin embargo, después descubrí que todos los puntos en esta historia se pueden unir por medio de los cuentos. Al describir a Kasia la voz narrativa afirma que ella sabe más sobre el cuento que cualquier persona que conoce, por lo tanto es a quien acude para resolver el enigma de las similitudes entre el cuento y las ninfas. En estas discusiones sobre el tema, la voz narrativa entrelaza la literatura con Kasia de forma que parecen interrumpirse una a la otra: “Vamos, dime. ¿Por qué el cuento es como una ninfa? Lo pensaré, dijo ella … Kasia y yo hemos sido amigas ya por unos veinte años, que no se siente tan largo, aunque suena algo largo. ‘Largo’ y ‘corto’ son relativos” (Smith 12). En la cita anterior, si tomamos en cuenta que en inglés un cuento se dice short story, no es descabellado pensar que esta afirmación sobre lo relativo de los términos “largo y corto” puede trasladarse también a una reflexión sobre el cuento. Cabe resaltar, que los instantes en los que la narradora menciona a Kasia están rodeados de conversaciones sobre la naturaleza del cuento e incluso de forma explícita declara que esto es cierto al final del texto: “este cuento fue escrito en discusión con mi amiga Kasia” (Smith 17). Si bien esto puede llevarse a un análisis fuera del texto, quiero enfocarme en el hecho de que la narradora afirma dentro del texto que esto es un cuento y la cercana relación entre su amiga y el arte. Por otro lado, los comentarios de la narradora en los que se corrige y habla sobre la escritura son parte de esta conciencia de la creación del texto y hasta cierto punto rompen con un esquema en el que las voces narrativas parecen no involucrarse tanto en este proceso. Narradores más tradicionales en ocasiones disfrazan su punto de vista como algo objetivo y sin emitir opiniones o juicios de valor sobre la narración misma, pero esta narradora no esconde su subjetividad e incluso comenta sobre su forma de narrar los eventos y el tren de pensamiento que la lleva a estas reflexiones. 

Como parte de un texto que resalta la metaficción, la narradora retoma ejemplos de ficción a lo largo del cuento, enfocándose en la ninfa que viene de la literatura clásica. Durante una buena porción del cuento no se hace alusión a ninguna figura específica, quizá para promover la discusión sobre la naturaleza del cuento, pero posteriormente la voz narrativa introduce la historia de Echo. Esta ninfa es condenada por la diosa Juno a simplemente repetir lo que ha escuchado de otros (Smith 15); sin embargo, la narradora da un giro humorístico a esta historia haciendo que, cuando Echo repite las palabras de Juno, haya algunas variaciones que hacen que su respuesta sea ingeniosa y un tanto altanera: 

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Esta pequeña historia contribuye al humor que ha permeado el cuento hasta ahora y se relaciona con la metaficción puesto que la misma voz narrativa señala que las respuestas divertidas de Echo son parte de su adición a este mito: “De hecho, estoy inventando esta pequeña rebelión. No hay acto de rebeldía para Echo en la versión original de Ovidio en la historia” (Smith 15). La narradora está consciente de las modificaciones que hace para encajar con lo que quiere transmitir en este cuento. Creo que la razón para hacer explícita su participación en el texto es para enfatizar que este es un cuento que habla sobre el arte de contar historias y sobre la concepción del cuento como tal. 

La voz narrativa hace al final de esta historia una recopilación de lo que han dicho sobre el cuento autoras y autores a lo largo del tiempo, pero al no ser citas directas no sé hasta qué punto deberían ser tomadas en serio. Sin embargo, al recurrir a una autoridad del canon literario este cuento vuelve a llevarnos a la literatura y al lenguaje que hace referencia a ella una y otra vez: “Tzvetan Todorov dice que el asunto con el cuento es que es tan corto que no nos da el tiempo de olvidar que es simplemente literatura y no la vida real” (Smith 16). Es curioso que la voz narrativa escoja un comentario como este sobre el cuento cuando ella no ha dejado de recordarnos que lo que estamos leyendo es una creación del lenguaje y no un recuento de un evento real, lo que me hace afirmar que este cuento es sobre los cuentos y cómo esta narradora en particular concibe lo que es el cuento de una forma humorística. Finalmente después de enlistar definiciones del cuento por gente que podría considerarse calificada para hablar del tema (como Nadine Gordimer, Kafka, Elizabeth Bowen, Eudora Welty, Henry James, Jorge Luis Borges, Ernest Hemingway, William Carlos Williams, Walter Benjamin, Cynthia Ozick, Grace Paley y Alice Munro [Smith 16-17]) la voz narrativa vuelve al planteamiento del cuento: “Había dos hombres en la mesa a lado de la mía en el café” (Smith 17) pues de ahí salió la pregunta que da nombre a esta entrada y que dio pie a sus conversaciones con Kasia, pero esta vez es diferente: “Entonces, ¿cuándo es el cuento como una ninfa? Cuando el eco de éste responde” (Smith 17). Después de crear una narración metaficcional que habla sobre el cuento mismo e incluso alterar una historia que viene desde la literatura clásica, la voz narrativa no nos dice qué es un cuento pero nos habla de lo que un cuento puede hacer. 

Obra citada:

Smith, Ali. “True Short Story”, First Person and Other Stories. Hamish Hamilton Canada, 2008. 

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