Fragmentación familiar y narrativa en And the Mountains Echoed (2014) de Khaled Hosseini

Cuando contamos una historia usualmente queremos que tenga sentido y sea fácil de seguir, aunque quizá no sea la manera más adecuada cuando se trata de una narración que tiene que ver con resaltar una pérdida. Creo no es sencillo expresar un momento doloroso de la manera más lógica posible; en ocasiones, aun así, lo intentamos. ¿Qué podemos hacer cuando un evento ha causado daños más allá de lo que se esperaba? Más allá de ello, ¿cómo podríamos narrarlo? En And the Mountains Echoed de Khaled Hosseini un cuento de buenas noches, aparentemente inocente, sirve como un preludio para lo que será el relato de la desintegración de una familia. En esta entrada quisiera hablar sobre cómo en la novela la ruptura familiar se refleja en una forma narrativa fragmentada por medio de una historia no lineal y distintos narradores que invitan a juntar los pedazos y descifrar si los eventos y los personajes realmente pueden llegar a unirse. 

La novela está dividida en capítulos que se identifican con fechas, aunque no se encuentran acomodados de manera secuencial ni siguen exactamente la misma trama. La narración se complementa con distintos puntos de vista y voces narrativas diferentes que en ocasiones corresponden con los personajes y en otras un narrador heterodiegético se focaliza en alguno de los personajes. Debido a esta variedad de narradores la trama se percibe como algo fragmentado y en cada capítulo se añaden pedazos a la historia que comienza (espacialmente en la novela) con la separación de los hermanos Pari y Abdullah. Por esto es pertinente hacer una distinción entre la disposición de los capítulos en el libro y la trama, ya que al juntar todos los eventos esta se puede seguir de manera más convencional. Esta novela está centrada en la fragmentación tanto en forma como contenido.

Como había mencionado, el inicio de esta narración sirve como prolepsis para el argumento que se desarrolla a lo largo del texto. La novela comienza con el recuento indirecto de una petición por una historia para dormir por parte de un narrador en primera persona cuya identidad permanece oculta por todo el primer capítulo. “Así bien. Ustedes quieren una historia y yo les contaré una. Pero solamente ésta. No vaya ninguno de ustedes a pedirme más. Es tarde, y tenemos un día lago de viaje frente a nosotros, tú y yo, Pari” (Hosseini 1). En esta narración enmarcada al inicio de la novela, un padre cuenta cómo un div roba de un hogar al hijo más preciado de un padre, que vivía en una aldea muy pobre, a modo de sacrificio por buenas cosechas. [1] Después de una gran depresión el padre decide buscar a su hijo para rescatarlo de la cueva del div, pero se encuentra con un chico feliz y saludable que tiene la oportunidad de vivir en un mundo mejor al cuidado del demonio:

mountains echoed 1

El padre decide dejar a su hijo crecer en un ambiente mejor al que él puede proveer y por tanto decide olvidarlo y dejar lo más importante de su vida atrás. Con este cuento enmarcado en la trama se introducen dos temas que serán centrales para el resto de la novela: el sacrificio y la fragmentación. 

Por otro lado, la relación entre Pari y Abdullah se describe con una gran ternura, lo que desde el inicio me hizo sospechar que algo trágico sucedería. Todos los elementos del inicio de la narración apuntan hacia una fragmentación del vínculo que los hermanos comparten como se puede ver en el siguiente diálogo entre ellos:

And the Mountains Echoed 2

Ante la promesa de estar siempre juntos se puede anticipar que no será así. Quizá han sido muchos años de leer hermosos momentos en la literatura que usualmente conducen a un momento funesto, pero la reiteración del deseo de permanecer juntos anuncia un rompimiento del bienestar, en especial al inicio de la novela. En este capítulo la voz narrativa focaliza a Abdullah para resaltar el amor que siente por su pequeña hermana y que contrasta con el capítulo narrado por su padre.

Si volvemos al capítulo narrado en primera persona del padre, este tiene un tono de desapego que se refuerza con el uso de una historia enmarcada. La distancia que toma el narrador para no expresar sus sentimientos es una estrategia narrativa para lidiar con la fragmentación de la familia, que a su vez es un eco del cuento: “Ahí está niño. Es el final. No tengo nada más que decir. Y ahora realmente es tarde y estoy cansado, y tu hermana y yo tenemos que despertarnos al amanecer. Así que sopla tu vela. Reposa tu cabeza y cierra tus ojos. Duerme bien, niño. Diremos nuestros adioses en la mañana” (Hosseini 17). Al expresar que deben tomar caminos distintos al día siguiente se anticipa la separación de la familia con el cuento de buenas noches como una forma del padre de explicar por qué está dispuesto a vender a Pari a una buena familia. La historia habla de un padre que quiere una vida mejor para su hijo más preciado y el gran sacrificio que le toma dejarlo ir. La idea del sacrificio está ligada al bienestar de la familia, sin embargo, termina por fragmentarla de manera casi irreparable al separar a Pari de su hermano Abdullah y la casa familiar.

Parte de la sensación de fragmentación narrativa tiene que ver con este distanciamiento de las voces narrativas presentan en ocasiones, pues hace difícil identificar qué relación tienen las distintas narraciones con el argumento principal. Cada capítulo se enfoca en un momento temporal diferente que relata pedazos de la vida de esta familia, que parece expandirse cada vez más gracias a su fragmentación. El texto trata momentos de la vida de numerosos personajes que se relacionan en mayor o menor medida a Pari o Abdullah. Al tomar en cuenta la escena de la separación como un evento crucial en la novela, cada instante y narración crean expectativas sobre la posible reunión de los hermanos. Pareciera que esta novela se debe armar como un rompecabezas con la finalidad de saber si al final podrán reencontrarse.

La fragmentación está presente de principio a fin en esta novela, pues se muestra que las historias no siempre están completas. Hay momentos que omitimos, instantes que la memoria olvida y deja atrás o se rompen debido a enfermedades que deterioran nuestra habilidad para recordar. Al ser separada de su familia, Pari pierde los recuerdos de su infancia y los reemplaza por aquellos que su nueva madre le inculca. Sin embargo, la voz narrativa afirma que hay algo dentro de ella que siente una añoranza distante: “Había en su vida la ausencia de algo, o de alguien, fundamental para su propia existencia. A veces era vago, como un mensaje mandado por medio de un sendero sombrío y vastas distancias, una débil señal en un radio, remoto, tintineante” (Hosseini 196). Como un paralelo ante los recuerdos perdidos de Pari, Abdullah sufre de problemas de memoria en su vejez que le impiden reconocer a su hermana cuando por fin se propicia el reencuentro: “Veo que ella piensa que lo ha alcanzado, que ha invocado a su hermano perdido con el canto mágico como un genio en un cuento de hadas. Ella cree que puede verla claramente ahora. Ella entenderá momentáneamente que está simplemente reaccionando, respondiendo a un toque cálido y demostración de afecto” (Hosseini 389-390). El texto apunta constantemente con sus múltiples pedazos y personajes que se relacionan entre sí a que los hermanos volverán a reunirse; sin embargo, las expectativas que crea el texto dan la impresión de llevar a un final feliz, pero hay cosas que cuando se rompen no vuelven a ser las mismas.

And the Mountains Echoed es una novela que se conforma de muchos pedazos narrados desde distintos puntos de vista por lo que creo que podemos pensar en este texto como una forma de sanar. Al encontrarnos con tanta fragmentación en el texto puede resultar un tanto disperso, pues las conexiones entre las historias no siempre son claras y la disposición de los capítulos no presenta los eventos de forma secuencial. En ocasiones la mención de un nombre que hemos leído con anterioridad es lo único que nos hace relacionar el capítulo con el resto de la trama. Sin embargo, creo que el efecto final es la unión de todas las perspectivas y la de los personajes principales. Si bien la novela comienza con separación que se traduce en ausencia, las numerosas partes trabajan en conjunto para llenar ese vacío. Esta narración anticipa desde el primer capítulo el argumento del texto completo y genera expectativas del reencuentro, pues todo el tiempo se vuelve en algún punto a la historia de la familiar de Pari y Abdullah. Creo que el eco al que se refiere el título es el de aquel pasado que uno de los hermanos lamenta conscientemente toda su vida de forma estridente y el ligero sonido a punto de desaparecer que Pari siente dentro de ella toda su vida sin recordar de dónde viene. Los eventos traumáticos nos afectan de formas distintas, pero siempre queda una marca de ellos. Esta novela no ofrece un cierre definitivo a la herida que ha dejado el pasado, pero por medio de la fragmentación crea nuevas y numerosas historias para ayudar a reconstruir sobre lo que ya no está. 

 

Notas:

[1] Un div es una figura demoníaca de la tradición literaria y folclor Islámico

 

Obras Citadas:

Hosseini, Khaled. And the Mountains Echoed. Nueva York: Riverhead Books, 2014. Impreso.

  

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