The Gracekeepers (2015) de Kirsty Logan: un acercamiento a la migración en la fantasía

The Gracekeepers (2015) es la primera novela de la escritora escocesa Kirsty Logan. La novela que Logan misma define como “la mágica historia de un circo flotante y dos jóvenes mujeres en busca de un hogar” (kirstylogan.com) presenta la historia de dos mujeres que se enamoran gracias a su desplazamiento entre el océano y la tierra que las rodea en un mundo postapocalíptico. La tierra firme ha dejado de existir y el mundo está cubierto por un inmenso mar, donde solamente existen algunas islas dispersas. Las personajes principales, North y Callanish, buscan “un hogar” dentro de la inmensidad azul a partir de dos elementos que he encontrado se desarrollan en favor de la experiencia migrante narrada por Logan: el sentido de la pertenencia y el movimiento de los cuerpos a través de los diferentes espacios de la diégesis.

Pertenencia

Como una primera definición de pertenencia me gustaría citar a Salman Rushdie, quien dice: “‘Pretendemos que somos árboles y hablamos de raíces’ […] ‘Mira debajo de tus pies. No encontrarás raíces retorcidas brotando de las suelas. Las raíces… son un mito conservador, diseñado para mantenernos en nuestros lugares’” (citado en Pultz 2). Sí bien podría parecer un tanto abstracta la definición que he mencionado, una cosa nos deja en claro: el mito conservador de la pertenencia a una única unidad categórica no cabe dentro de la sociedad contemporánea. Y es que, según el crítico Paul White, la ambivalencia es uno de los temas recurrentes en las narrativas migrantes o literatura migrante porque es con ésta con la que muchos de los personajes en este género literario se enfrentan como un rasgo específico del género (King y White 12). En The Gracekeepers, Logan juega con esta “ambivalencia y adaptación” ya que logra bordar imperceptiblemente la ambivalencia entre océano y tierra como espacios a los que pertenecen Callanish y North, nuestros personajes principales.

Callanish

La primera ambivalencia que mencionaré es la de Callanish. Ella es conocida dentro de la diégesis como una gracekeeper[1] y una landlocker. Lo que pasa con Callanish es que ella pertenece al océano en tanto que a) su trabajo como gracekeeper la mantiene en contacto constante con el océano y b) su cuerpo se ve afectado directamente por un ser al que se le denomina merfolk (un habitante del mar) que literalmente representa la vida del mar. Su cuerpo, al ser producto de la inseminación de un habitante del mar y de su madre –quien era una landlockerrepresenta o encarna la ambivalencia corporal entre tierra y océano. O sea que se identifica con la tierra debido al lugar donde ejerce su trabajo forzado y también por parentesco de parte de su madre. Entonces el ser landlocker –y en ese mismo sentido ser dampling– refleja pertenencia a la tierra o al espacio donde nace uno. Es decir, si naces en Estados Unidos, eres un estadounidense.

North

La segunda ambivalencia es la de North; una chica que trabaja en el circo flotante/ambulante con su animal de compañía y de acto, un oso. Ahora bien, ella pertenece al océano en tanto que su hogar está compuesto por una serie de balsas que están atadas unas a otras en donde viven ella, su oso, y todos los demás miembros del circo Excalibur. Al no tener una propiedad en suelo firme, ella se convierte en una dampling. Es decir, que si no tienen una propiedad que acredite su nacionalidad o su conexión a tiempo futuro con dicho país, no son un habitante legal en dicho país. Pero de igual manera, North pertenece a la tierra en tanto que: a) las balsas en donde viven son una representación artificial de suelo firme (ya que pueden pisar sobre ellas mar adentro) y b) en tanto que su trabajo se desarrolla en suelo firme: el circo y su compañía nunca se presentan en barcos, sino siempre tienen que llegar a tierra firme, a algún puerto o algún pueblo que disfrute del entretenimiento a bajos precios de los damplings. Es decir, que cuando tocan tierra firme, pueden trabajar haciendo labores que los mismos miembros de la sociedad landlocker no hacen y que ven con desprecio. Así, los habitantes de tierra ven con menosprecio el trabajo que llegan a realizar la compañía del circo para sobrevivir en un ambiente austero. Lo cual suena bastante familiar.

Movimiento

El crítico Paul White menciona que:

“La migración, por ende, cambia personas y mentalidades. Nuevas experiencias resultan de la unión de múltiples influencias e individuos, y estas nuevas experiencias llevan a representaciones modificadas o revolucionarias de la experiencia y de la identidad. Dichas representaciones son manifestadas, entonces, en artefactos culturales de varios tipos – nuevos tipos de vestimenta, o nuevas formas de alimentación y consumismo, nuevos estilos de música y de poesía, de nuevas ideologías políticas, y de nuevas formas de producción literaria. Todos estos pueden tener sus propias adjudicaciones como materiales auténticos”. (King y White 1)

Es decir, gracias a la migración, los individuos cambian su identidad y su mentalidad como un proceso subconsciente de reconfiguración debido al movimiento de su cuerpo en relación con los nuevos espacios a los que y en los que se desplazan.

Callanish

Callanish, a lo largo de la trama, únicamente decide separarse de su hogar por dos motivos importantes: para ir a buscar a su anciana madre y para ir a buscar a North (ya que se ha enamorado de esta última). Pero lo que hay que resaltar aquí es que, gracias a la interacción con otros migrantes, Callanish decide emprender su propio viaje. Como primera instancia, está el acercamiento de la otredad (desde la perspectiva de Callanish) del circo vagabundo y de los miembros de éste. La compañía del circo Excalibur se acerca al cementerio para realizar un funeral por un miembro que falleció en una tormenta. Es allí donde Callanish reconoce que existe cierto deseo por lo que el Excalibur representa. El narrador nos cuenta que “Tal vez Callanish había visto al circo actuar hace mucho, en otra vida. Después de todo, ella debió de haber venido de algún lugar, nadie nace en el cementerio. No era un hogar” (Logan 96). Esto no simplemente refleja su fijación por el circo y por el acto de North y su oso; sino que también refleja el hecho de que Callanish fue exiliada al cementerio por su madre que le dijo que ésta era la única forma en que ella podría sobrevivir. “Ella [Callanish] era una landlocker, pero los gracekeepers no son como otros landlockers son parias, justo como los miembros del circo” (Logan 97). Es después de varios años de no ver a su madre que Callanish –gracias a la presencia de Flitch (un comerciante que le iba a dar los pagos que la gente hacia a Callanish por los entierros)– decide preguntarle a éste trota-islas que si es posible que la lleve a ver a su madre.

Es gracias a la influencia que tienen los otros migrantes sobre Callanish que ésta empieza a reconfigurar la percepción de sí misma y de su identidad como un ser ambivalente, como un ser que es de tierra y mar al mismo tiempo. Se deshace de los guantes y las zapatillas que usaba para ocultar sus manos y pies palmeados y decide ir tras de North. Sale del cementerio, atraviesa el mar, y, aunque se dirige al mismo cementerio donde había vivido gran parte de su vida, regresa, pero con algo más que la hace sentirse como en un hogar y ya no solamente en un lugar extraño para ella. Regresa con North –en el epílogo– al mismo cementerio/isla donde vive plenamente con su pareja y su hija. Es a través del estado de movimiento en el que pasa la segunda mitad de la narración, donde regresa transformada. Ella se acepta como un ser ambivalente –dampling y landlocker– pero también como una mujer queer pues regresa a casa con una hija y una pareja. Por fin es capaz de aceptar su ambivalencia corporal –el ser parte humana y parte merfolk– pero ya no se enfoca en pertenecer a un lugar en específico sino a una libertad de percepción en tanto que ha sobrepasado la diferenciación entre landlocker y dampling, entre nativo y extranjero, entre humano y merfolk.

North

North, por su parte, atraviesa de igual manera un cambio en la perspectiva que tiene de sí misma en relación con el espacio en el que vive y se maneja. La primera mitad de la novela, North se desenvuelve como una personaje heterosexual que oculta un embarazo. Vive entre el constante movimiento de las balsas en las que se transporta toda la compañía del circo Excalibur. Pero es gracias al contacto que tiene con Callanish que decide cuestionar su papel dentro de las relaciones de poder en el circo. En ese sentido, el circo tampoco constituye un espacio seguro donde los seres de cuerpos abyectos pueden vivir y desarrollarse a plenitud, sino que ahora es un espacio donde se tienen que mantener ocultos por un motivo de índole social; es decir, para que el circo y la sociedad de éste se mantenga y se perpetúe para el bien de toda la sociedad. El circo se convierte en una institución que busca sobrevivir en el mundo destruido. Los migrantes ―los miembros del circo― se convierten en un espectáculo a la orden de los landlockers, de los propietarios de tierras y pertenecientes a una clase social que se cree superior a los damplings por el simple hecho de vivir en tierra firme y poseer una parcela.

Justo después de conocer a Callanish en el funeral de Whitby ―el trapecista que murió en la tormenta― North confiesa que fue embarazada por un merfolk justo a esa persona que era capaz de entender lo que significa ser un “otro”, Callanish. North reconfigura su sexualidad al mismo tiempo que lo hace con sus relaciones dentro del microcosmos del circo. Al aceptarse como lesbiana, North cambia su perspectiva de pertenencia hacia el circo, ya que se da cuenta de que estar en movimiento constante, si bien le ha dado de comer durante varios años, no la llena emocionalmente como pertenecer a una sociedad de convivencia establecida. Y digo sociedad de convivencia precisamente porque nunca se menciona que ella y Callanish hayan contraído nupcias ―porque el concepto no existe en dicha sociedad― pero sí viven en una sociedad de convivencia donde ambas cuidan y hacen su hogar una con la otra.

Finalmente, la mentalidad de ambas mujeres se ve reconfigurada ya que ninguna de las dos piensa en un lugar en específico como un hogar. Sino que piensan simplemente en una relación estable con alguien más para poder definirse como un hogar. White nos dice que: “Los cambios en la identidad no pueden ser fijados a un continuum rígido y linear ya que éstos representan los continuos y múltiples resultados renegociados de la multifacética fenomenología compleja que opera dentro de las biografías individuales y para las sociedades como un todo.” (King y White 3) El ser migrante en la actualidad, al igual que el ser queer o el identificarse con cierto género, no implica una construcción estática e inamovible, sino que dichas identidades se ven construidas y deconstruidas conforme a la realidad vivida. La mentalidad siempre estará en contacto con el espacio en que uno vive para poder desarrollar la identidad de una manera apta y funcional dentro de la sociedad.

¿Pertenencia?

Como conclusión, merece la pena citar a Paul White sobre la importancia de la deconstrucción, resignificación y cuestionamiento de la identidad migrante a través de la literatura:

“Podríamos, quizás, conceptualizar un número de múltiples identidades superpuestas las cuales son el sujeto de una constante renegociación en la mira de los conflictos y compromisos de la vida diaria. En cualquier punto de nuestras vidas podemos pensar de nosotros en relación con un número de identidades – en términos del género (…), en términos del estado de la vida en curso, en términos de la edad y el estatus familiar, en términos de identidad socioeconómica, en términos lingüísticos, religiosos y otras identidades culturales y en términos de identidad étnica. En el análisis del cambio de identidad a través de la migración, se puede argumentar que la literatura creativa contiene algunos de las más efectivas exploraciones de la cuestión de la identidad”. (King y White 2)

Esto es lo que precisamente hace Kirsty Logan a lo largo de The Gracekeepers. La novela no se puede leer solamente bajo un solo foco, sino en varias intersecciones que son de importancia para la crítica contemporánea. Lo que les he presentado funciona como un desmontaje del significado de pertenencia en el sentido que es ilógico e incluso irresponsable hablar a un nivel nacional de una identidad que no acepta divergencias en la concepción de cualquier mito nacionalista.

Callanish, una landlocker, se convierte en una dampling hacia el final de la novela. Ella nació en tierra y tenía una propiedad, pero es su intersección con el mar dentro de su cuerpo lo que la conecta hacia el océano. Es un ser ambivalente (o incluso polivalente) al igual que North. Ella es una dampling pero se convierte o ―mejor dicho― se identifica de la misma manera con un landlocker. Igualmente, hacia el final de la novela, North decide vivir en la isla de Callanish y vivir en esta zona liminal identitaria. No existe una manera correcta de ser dampling o landlocker. No existe una manera correcta o incorrecta de ser estadounidense, o mexicano, o nativo, o indígena, o gay. Porque justo como a México se le clasifica dentro de América del Norte, México también forma parte de Latinoamérica.

 

Notas:

[1] Algunos términos que serán importantes para este análisis serán gracekeeper, landlocker y dampling. Brevemente: entendamos gracekeeper como un guardián del cementerio que existe en ese mundo distópico; es quien se encarga de cuidar las aves (cuervos) y de llevar a cabo las ceremonias para poder tirar al mar los cuerpos de aquellos que van muriendo. Entendamos landlocker como aquellos que viven en tierra firme desde la perspectiva de aquellos que viven en el mar. Y entendamos dampling como aquellos que viven, como era de esperarse, en el mar – en balsas o barcos – desde la perspectiva de aquellos que viven en tierra firme. Estos últimos gentilicios son términos despectivos hacia el otro.

 

Bibliografía:

Frank, Soren. Migration and Literature. “Prolegomena: Toward a Literature of Migration” Palgrave MacMillan. Inglaterra, 2008.

Logan, Kirsty. The Gracekeepers. Crown. EUA, 2015.

Pultz Moslund, Sten. Migration Literature and Hibridity. The Different Speeds of Transcultural Change. Palgrave MacMillan. Inglaterra, 2010.

Russel King y Paul White, Ed. Writing Across Worlds. Literature and Migration. “Preface” y “Geography, Literature and Migration”, Paul White. Routledge. Inglaterra, 2003.

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