“¿Puedes verlo ahora?”: el uso de espejos como evasión de la realidad en Hide and Seek (2005)

Cuando siento que algo no anda bien físicamente conmigo o tengo alguna molestia, lo primero que hago es verme al espejo para confirmar mis sospechas. Creo que muchos de nosotros tenemos una fe ciega en que los espejos reflejan cómo  nos vemos realmente, a menos que estemos en alguna casa de espejos y usualmente las distorsiones son claramente identificables. Confiamos tanto en nuestro reflejo que así nos damos cuenta cuando estamos enfermos o confirmamos que algo nos causa dolor. Por otro lado, pienso que esa certeza que me da ver un reflejo me hace pensar en las incontables veces que en películas de terror y suspenso el uso que se le da a los espejos tiene que ver con algo siniestro que puede ser parte de nuestra realidad o no. Con este tipo de películas en mente, el otro día volví a ver Hide and Seek (2005), dirigida por John Polson, la cual no había visto desde que esta película se estrenó y yo era niña. Una de las primeras cosas que me llamó la atención fue la gran cantidad de espejos que había en las escenas donde aparecía el personaje principal, David Callaway interpretado por Robert De Niro. Nunca le había prestado tanta atención a la presencia de estos espejos y supuse que tendrían algo que ver con el desarrollo de la trama y serían pequeñas pistas sobre el clímax de la película. Para esta entrada quisiera reflexionar sobre la forma en la que se utilizan los espejos como una prolepsis y, al mismo tiempo, como un recurso para evadir la realidad en Hide and Seek, pues la única ocasión en la que David ve su rostro reflejado es cuando se revela su verdadera identidad hacia el final de la película.

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©20th Century Fox

El apego que le tengo a las películas de terror y suspenso me ha hecho propensa a ver un espejo e inmediatamente esperar lo peor. Creo que esas superficies reflejantes son lo que, usualmente, antecede un momento en el que nos harán saltar de nuestros asientos con una imagen perturbadora o música exaltante. Curiosamente creo que en este tipo de películas los espejos nos hacen dudar de la realidad diegética. Lo anterior debido a que en la mayoría de los casos pareciera ser que cuando los personajes voltean a ver lo que “en realidad” hay detrás de ellos, lo que vieron en el espejo no está ahí. Jugando con este concepto hay una película completamente dedicada a ello llamada Mirrors (2008) en la que los reflejos de los personajes pueden comportarse de manera distinta a ellos y lo que ocurre dentro del espejo se vuelve realidad fuera de él. Fuera de la pantalla tenemos ejemplos como Alice Through the Looking-Glass (1871) de Lewis Carroll en el que el mundo que Alice encuentra detrás del espejo (o dentro del espejo) es una realidad alterna y peligrosa. En películas como The Black Swan (2010) y Us (2019) los espejos nos indican en momentos claves de ambos filmes que las protagonistas esconden algo y se vuelven esenciales para descubrir grandes misterios de las tramas. Con estos antecedentes en mente paso a lo que me llamó la atención en particular respecto al uso de espejos en Hide and Seek como una forma sutil de señalar al villano en una película llena de cortinas de humo. 

La premisa de esta película es que, después de perder a su madre en lo que parece ser un suicidio, Emily Callaway (Dakota Fanning) y su padre David se mudan a las afueras de la ciudad para comenzar de nuevo. En esta nueva casa rodeada de un bosque, Emily, quien ha actuado de manera extraña debido a la muerte de su madre, encuentra una cueva ominosa y ahí comienza una nueva amistad con alguien llamado Charlie. David, que es psicólogo, comienza a escribir sobre el comportamiento peculiar de su hija y su actitud distante hacia él. Al mismo tiempo, David experimenta flashbacks sobre la fiesta de Año Nuevo a la que atendió con su esposa Alison el día de su muerte. La atmósfera familiar está rodeada de silencios incómodos y alusiones hacia algo siniestro en la dinámica entre padre e hija que nos hacen creer que Emily es realmente malvada y usa a Charlie como un modo de vengarse de su padre por dejar morir a su madre. Aunque esto no es necesariamente cierto y es sólo un resumen superficial de la trama para adentrarnos en el proceso que nos lleva a descubrir quién es el culpable de tantos acontecimientos terribles a lo largo de la película.

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©20th Century Fox

Desde el inicio podemos notar que la focalización en los personajes es  bastante variada pero en su mayoría podemos ver sus rostros completamente de frente e iluminados en varios momentos de la película. Sin embargo, David sale parcialmente oculto en sus tomas y rara vez iluminan completamente su rostro cuando se encuentra dentro de la casa; esta técnica de caracterización nos lleva a pensar que el personaje está ocultando algo. Particularmente al inicio de la película podemos observar como, momentos antes de encontrar a Alison muerta en la bañera, David sale completamente a oscuras y al despertar a las 2:06, que es algo que ocurre como un eco a lo largo de la película, sólo la mitad de su rostro sale iluminado, apuntando desde los primeros minutos a la dualidad de este personaje. Por otro lado, es curioso que en los espacios donde el suspenso se incrementa David es el personaje focalizado y está rodeado de espejos en los que no vemos realmente un reflejo de él más bien una silueta y, de hecho, su rostro sólo se refleja una vez en toda la película. Si tomamos en cuenta que los espejos en las películas de suspenso suelen conectarse con otros mundos o reflejar la verdadera naturaleza de un personaje, en Hide and Seek los espejos parecen evadir el reflejo de David la mayor parte de la película del mismo modo en el que David evade la realidad y la culpa respecto a los problemas que tenía con Alison.

Por otro lado, la focalización en Emily nos hace creer que debemos enfocarnos completamente en ella y su comportamiento un tanto fuera de lo normal pues lo más probable es que ella sea la responsable de los eventos extraños y malignos que ocurren en la casa. Al jugar con la imagen de niña malvada, nos olvidamos momentáneamente de las cosas que podrían apuntar hacia los secretos de David que se manifiestan de manera fragmentada en los flashbacks de la fiesta y la muerte de Alison. Sin embargo, este señuelo es particularmente efectivo al tener momentos en los que Emily parece sentir placer al presenciar el dolor de otros e incluso infringir dolor en pequeños insectos. Por otro lado, está la constante mención de su amigo aparentemente imaginario Charlie, quien parece encontrar divertido hacerle daño a otros y perturbar a David y entonces nos encontramos otro distractor parcial: quizá Charlie es una persona real que puede asesinar a otros y culpar a David, pues rara vez se indica la presencia de algo sobrenatural explícitamente (aunque los amigos imaginarios me suenan bastante siniestros en general). Esto dado que en dos ocasiones más hay momentos en los que David se despierta a las 2:06 por escuchar agua goteando y descubre escenas en la bañera con mensajes escritos en crayones que aluden a que él fue el responsable de la muerte de Alison. Emily provee constantemente pequeñas pistas respecto a la verdadera identidad de Charlie aunque siempre estipula que no puede decirle a su padre quién es su amigo, pero conforme los juegos se vuelven más violentos recurre a su padre constantemente pidiendo que no la deje y que no deje que Charlie aparezca. Todo esto cobra mucho más sentido cuando comprendemos que Charlie es el alter ego que David Callaway creó para acercarse a su hija y sacar toda la rabia que tiene hacia sí mismo por su fallido matrimonio y por haber matado a su esposa. 

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©20th Century Fox

El momento en el que David por fin ve claramente su reflejo en su estudio se da cuenta que realmente nunca desempacó sus cosas, que aquellos momentos en los que creía estar trabajando o relajándose mientras Emily no estaban fueron fabricados por su mente para esconder lo que realmente hacía. Es hasta el momento en que Emily le pide fervientemente que no la haga ver a Charlie y que no la abandone de nuevo que David parece comprender lo que realmente le quiere decir. Durante toda la película se ha jugado con la idea de las escondidas, en inglés hide and seek, pero es hasta el clímax de la historia en la que adquiere otro significado, ya que David ha escondido su naturaleza violenta y al mismo tiempo busca al culpable de estos actos. Por otro lado, Emily piensa que esto se trata de seguir con su juego favorito con alguien que no usa máscaras, a diferencia de su padre. Es entonces, en este entendimiento, que los fragmentos de la fiesta de Año Nuevo por fin cobran sentido para David al mostrar que Alison lo traiciona con otro hombre. Al mismo tiempo puede recordar con claridad el resto de los eventos desagradables y las muertes ocurridas en la nueva casa de las cuales él también es responsable. Con la verdad por fin descubierta Emily pregunta: “¿Puedes verlo ahora, papi?” A lo que David, volteando hacia un espejo que por fin lo refleja de frente en medio de la oscuridad, responde: “Todo está bien ahora, papi se ha ido” (Hide and Seek). En este último momento de claridad David desaparece por completo para dar paso a su verdadero ser que había permanecido oculto en las sombras aterrorizando a su hija para tomar propiamente su identidad como Charlie en una toma casi completamente oscura que resalta la maldad del personaje. 

Hide and Seek es una película que crea un ambiente realmente siniestro dentro de una cotidianidad familiar debido a los secretos que guardan los personajes, y cuando éstos salen a la superficie tienen consecuencias terribles. Al crear una narrativa a partir de lo que aparenta ser un trauma por el suicidio de Alison, padre e hija son retratados de una manera extraña que puede justificarse con la pérdida de la madre, lo cual desencadena una serie de acciones fuera de lo común que contribuyen al suspenso en la película. Por otro lado, las escenas en las que David tiene regresiones a la fiesta de Año Nuevo vienen seguidas de momentos que hacen eco con el momento en el que descubre a Alison en la tina y se encuentra cerca de espejos que nunca pueden reflejarlo claramente y enfatizan la sensación de que el personaje tiene algo que ocultar. La acumulación de estas escenas y el hecho de que el rostro de David permanezca oculto en la gran cantidad de espejos que hay a lo largo de la película son un ejemplo de cómo funciona la prolepsis en películas de terror y suspenso. En este caso los espejos no nos han mostrado cosas que no están realmente ahí, sino que son otro recurso con el cual David evade la realidad de lo que ha hecho.  

Obras consultadas:

Hide and Seek. Dirigida por John Polson, 20th Century Fox, 5 jul. 2005.

 

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