Contener el incendio: Firewatch (2016) y el uso narrativo del fuego

Firewatch (2016), de Camposanto, es un videojuego con énfasis narrativo que sigue la historia de Henry, un hombre que acepta un trabajo como vigilante contra incendios forestales en Wyoming luego de que su esposa Julia es diagnosticada con demencia temprana. La narración abarca los 79 días que Henry pasa en su puesto de observación mientras habla por radio con su supervisora, Delilah. Ésta vive en una área cercana pero inaccesible y sus interacciones por radio son casi el único contacto humano que ambos tienen durante ese tiempo, por lo que comienzan a desarrollar una relación de camaradería pero también, quizá, amorosa. Durante los 79 días que Henry pasa en Two Forks (el nombre de la región que debe vigilar y ¿quizá un guiño a Twin Peaks?), el protagonista se halla con distintos misterios a los que encontrará respuestas progresivamente; entre ellos, la desaparición de dos chicas, la inexplicable huida de Ned y Brian Goodwin y un sitio de experimentos que parece estar vigilando a los protagonistas. Aunado a todo esto, Henry reporta los pequeños incendios que se van desatando en el bosque hasta culminar, durante sus últimos días de guardia, con un incendio enorme que amenaza toda la vida del lugar.

Firewatch 1
© Camposanto

A mi parecer, el fuego en Firewatch está relacionado simbólicamente con tres aspectos de la trama: a) con la culpa que siente Henry por haber abandonado a su esposa; b) con la relación amorosa no consumada entre Delilah y el protagonista; y c) con los misterios que se superponen y que son, en gran parte, resultado de una paranoia creciente. En esta breve entrada exploraré cómo los pequeños fuegos e incendios de Firewatch se comunican con cada uno de estos puntos.

En primer lugar, me gustaría hablar sobre el progreso gradual del fuego o de los fuegos en la trama del videojuego. En su primer día como vigilante Henry debe ir al lago Jonesy a impedir que dos adolescentes sigan encendiendo fuegos artificiales. Este es quizá el primer uso de fuego. Aunque los fuegos artificiales no llegan a más en la trama, sí son importantes ya que ponen a Henry, a Delilah y al jugador en un estado de alerta: aunque aparentemente inofensivos la pirotecnia puede desatar un incendio en el bosque. Es en ese día, precisamente, que la relación de Henry y Delilah comienza a tomar forma, pues a raíz del incidente comienzan a hablar cada vez más; y, además, en el regreso de esa expedición Henry se halla una figura misteriosa en el bosque (quien resulta ser Ned Goodwin), desatando así el sentimiento de paranoia que lo invadirá durante todo el juego.

Firewatch 2
© Camposanto

El segundo fuego ocurre en el segundo día, cuando Henry va a revisar el cable de comunicaciones que ha sido cortado, supuestamente por las adolescentes. Henry localiza el campamento de las adolescentes gracias a la columna de humo que se desprende de su fogata (en el primer día también hay una fogata, pero ya apagada y hecha en un páramo de piedras, por lo que era más inofensiva que la pirotecnia). Al apagar esta segunda fogata, Henry se da cuenta de que el campamento está destrozado y que no hay rastros de las adolescentes; asimismo, se halla las sábanas de su propia cama, robadas la noche anterior de su torre de vigilancia. Es en este segundo día donde Henry puede hablar o no con Delilah sobre su relación con Julia, aceptando que no debería estar allí, en el bosque, sino con su esposa. Pero Henry deshecha rápidamente su culpa para continuar con su trabajo. Hasta aquí, ambos pequeños fuegos (la pirotecnia y la fogata) han sido fácilmente apagados, contenidos; y lo mismo podría decirse de los tres aspectos mencionados anteriormente: su culpa por abandonar a Julia, su atracción hacia Delilah y su paranoia han sido fácilmente contenidos. Después de todo, Henry lleva sólo dos días en Two Forks.

Firewatch 3
© Camposanto

Sin embargo, luego de meses de confinamiento y después de la desaparición confirmada de las jóvenes, de sus pláticas con Delilah sobre su expareja Javier y de su sueño con Julia, los tres aspectos se vuelven incontenibles. En el día 64, un incendio se desata en una zona cerca y comienza a devorar poco a poco el bosque. Delilah, ebria, llama a Henry por la noche para contarle sobre el incendio (aquí, el jugador, puede escoger el nombre del incendio; elección que no afecta la trama, aunque sí los diálogos). El día termina cuando Delilah le confiesa a Henry que le gustaría estar con él y la plática desemboca en una conversación bastante sugestiva. Aquí da vuelta la cosa: vemos que Henry puede dejar su anillo de bodas sobre su escritorio y sus conversaciones con Delilah se vuelven más personales; al mismo tiempo, la paranoia de Henry alcanza niveles extraordinarios, hasta el punto de cuestionarse su sanidad mental.

Firewatch 4
© Camposanto
Firewatch 5
© Camposanto

El incendio del día 64 (al que llamé “El Gran Incendio” en mi último playtrhough) también se vuelve incontenible. Unos bomberos acuden a hacer maniobras de contención (mediante incendios controlados para cortar la expansión de ese otro fuego) pero sin tener certeza de nada:

Henry: Vaya, el Gran Incendio no se irá a ninguna parte, ¿verdad?

Delilah: No. Por eso vinieron esas personas a quemar una línea. Está en una etapa en la que lo único que podemos hacer es ponerle atención.

Henry: ¿No tratarán de apagarlo?

Delilah: Todavía no, aparentemente.

Aunque los protagonistas se ocupan tratando de resolver el misterio de quién los está vigilando y Henry intenta ignorar su relación con Julia, el Gran Incendio se queda allí, siempre en el horizonte, desplegando una columna de humo que recuerda el peligro inminente y la imposibilidad de hacer algo con ello. El Gran Incendio, en ese sentido, funciona como un recuerdo de los crecientes problemas de Henry, pero éste (quien no es un bombero) no puede hacer nada para apagarlos.

Firewatch 6
© Camposanto

Por último, luego de que Henry descubre que efectivamente “unos científicos lo han estado vigilando” (más tarde se desmiente esto, pero la paranoia de Henry no le permite ser objetivo) se desata un segundo incendio, esta vez cerca del puesto de observación de los científicos en la estación Waitipi. Este segundo incendio no es nombrado por los protagonistas, pero también comienza a avanzar por la región. Por otra parte, este incendio es resultado directo de la paranoia de Henry y Delilah, pues es muy probable que no hubiera ocurrido si no hubiera ido a investigar esa estación científica. Con dos fuegos incontrolables acechando la región es que ocurre el clímax del juego, durante el último día.

Firewatch 7
© Camposanto

El último día del juego comienza con Henry en su torre, y con Delilah informándole que deben evacuar la región y que el helicóptero de rescate llegará a la torre de ella, por lo que Henry debe cruzar Two Forks en medio del ambiente inhóspito creado por los incendios lejanos, que ahora son uno solo:

            Delilah: El servicio dice que esta cosa está contenida al 2%.

            Henry: ¿Es el Gran incendio, el incendio de la estación, o…?

            Delilah: Los dos incendios se fusionaron en un solo desastre rotundo.

Se da así un contraste entre el fuego literal y los incendios metafóricos del juego. Algunas personas se han quejado de que el final de Firewatch es anticlimático, y esto es en parte verdadero. Pero se supone que lo sea.

Mientras que el mundo arde literalmente en llamas, tanto la paranoia conspiratoria de Henry como su relación pasional con Delilah se ven extinguidas. En primer lugar, Henry se da cuenta de que casi todas las ideas que se había hecho eran falsas. Sí, Ned Goodwin los estaba escuchando y tratando de mantenerse a raya para que no lo descubrieran, pero esto no era nada tan grave como tres científicos vigilando todos sus movimientos con dispositivos extraños. Además, las dos adolescentes no habían sido asesinadas o secuestradas, sino que habían terminado en la cárcel luego de robar un tractor. Brian Goodwin tampoco había desaparecido, sino que había muerto en un accidente de escalada (muy probablemente, pues no hay nada que apunte a la culpabilidad de su padre, quien decide quedarse en Two Forks antes de regresar a la civilización). Esos incendios paranoicos que Henry no hizo ningún esfuerzo por detener, resultaron apagarse solos. Por otra parte, a diferencia de los dos incendios literales, Delilah y Henry jamás se encuentran cara a cara. Delilah decide marcharse antes de que Henry pueda llegar a su torre y cuando él sugiere que se vean, Delilah se muestra reticente y le insiste a Henry que vaya a ver a Julia.

Firewatch 8
© Camposanto

Al final, Delilah establece una relación directa entre Henry, Julia y el incendio: “Las cosas malas suceden, ¿ok? Y tienes que… TIENES que hallar un modo de contener el daño. Un buen modo.” Aquí es evidente que aunque Henry haya intentado escapar de la demencia de su esposa, no puede hacerlo en realidad, así como no pudo hacer nada contra los incendios literales.

Eso no significa que no deba intentarlo.

Un diálogo entre Delilah y Henry le ayuda al protagonista a darse cuenta de su error. El diálogo ocurre poco antes del final, luego de descubrir la verdad sobre Brian y Ned Goodwin:

Henry: Él claramente no quería olvidarlo [a Brian]. Sólo no sabía qué hacer.

Delilah: Henry, ¡no saber que hacer no “está bien”! Cuando se supone que debes cuidar a alguien, tú…

Henry: Hallas el modo de hacerlo.

Delilah: Sí. Y Ned Goodwin es un imbécil que fue incapaz de hallar el modo de hacerlo.

Se crea un paralelismo interesante entre Ned y Henry. Ned perdió a su hijo y no supo como vivir con la culpa, por lo que se queda sólo y deprimido en el bosque, incluso cuando éste se prende en llamas. Si no aprende a lidiar con la culpa y busca un modo de contener el daño, el protagonista podría terminar como Ned (y hay un final alternativo en el que el helicóptero se va y Henry se queda en la zona, solo).

La relación de Henry y Julia es la que da inicio a la trama de Firewatch y es el único incendio metafórico que no se apaga solo, al igual que el incendio literal: es necesario hacer maniobras de contención para evitar que esa relación se deteriore aún más (un deterioro que se pudo haber evitado y contenido desde antes, si en lugar refugiarse en el alcohol Henry hubiera sido más comprensivo o si en lugar de huir al bosque se hubiera quedado con ella).  Deben pasar 79 días y un incendio forestal gigante para que el protagonista aprenda esto.

Al final del juego es poco claro cómo podría Henry rescatar su relación con Julia (a fin de cuentas la demencia tampoco es algo sobre lo que se tenga control); al igual que el incendio en Two Forks, el daño parece incontenible e irreversible. Sin embargo, quizá Firewatch es un relato precautorio: no hay que dejar que los pequeños fuegos crezcan hasta convertirse en incendios. Conviene detectarlos temprano y saber cómo contenerlos, o hallar el modo de hacerlo, antes de que sea muy tarde.

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