“Una mujer notable” (2015) de Angélica Gorodischer: violencia en la relación de pareja

Cada vez que me meto a ver redes sociales, me doy cuenta de lo aterrador que es vivir en un mundo en el cual la mayoría de nosotros ha tenido contacto con víctimas de relaciones abusivas y violencia de género. Lo vemos en todos lados, aunque las noticias nacionales no lo digan, y hasta cierto punto creo que nos hemos acostumbrado a esas historias. Ahora que hemos estado en un mundo distinto en el cual gran parte de nosotros ha tenido que quedarse obligatoriamente en casa quizá no pensamos que tener un hogar te garantiza seguridad. Durante los últimos meses se reporta que la violencia intrafamiliar ha aumentado y, quizá por la situación incierta de esta pandemia, muchas mujeres no tienen a dónde ir ni a quién recurrir. En este tiempo leí una antología de relatos fantásticos de autoras latinoamericanas y españolas; muchos de ellos tocaban el tema de la violencia de género en modos y estilos distintos, pero quizá ninguno lo hizo de forma tan directa como “Una mujer notable” (2015) escrito por Angélica Gorodischer. En esta entrada quisiera hablar sobre la forma en que este cuento retrata la violencia de forma humorística para lidiar con los horrores que viven las mujeres de forma sistemática y como las redes de apoyo son una de las formas en las que muchas han podido salir adelante. Creo que siempre es pertinente hablar sobre estos temas, denunciarlos y hacer consciencia de ellos.

La historia de esta narradora-protagonista se centra en su relación amorosa con el hombre del cual está locamente enamorada para descubrir con el tiempo que su marido es en realidad un hombre violento. La historia se cuenta de forma progresiva en un corto espacio de cinco páginas que hace parecer que los eventos que desencadenan en actos realmente violentos no parezcan tan graves como si pudiera desarrollarlos a profundidad. Creo que esto refleja cómo cuando se está dentro de una relación abusiva las señales de alarma se viven de forma muy distinta a cuando lo vemos desde fuera. Las primeras palabras de este cuento son: “Mi madrina es una mujer notable” (Gorodischer 335) que hace referencia al título del cuento. Ya que uno de los temas principales de este cuento tiene que ver con la sororidad, me parece relevante que la narradora introduzca en primer plano a otra mujer importante en su vida que al final terminará ayudándola a salir de una mala situación. En este cuento la voz narrativa en primera persona se dirige al lector a lo largo de la narración mientras relata sus vivencias para crear un estilo conversatorio. A mi parecer, el propósito de este estilo narrativo es crear una ilusión de veracidad en la historia que estamos a punto de leer y empatizar con la voz narrativa en una historia de violencia que al parecer sólo podrá concluir si sigue el consejo de su madrina y decide morirse.

En muchas ocasiones se ha señalado que los actos agresivos dentro de una relación no se ven como algo tan serio y escalan poco a poco hasta poner en riesgo la vida de la víctima. “Tuve otro novio. Lo conocí en circunstancias casi de novela. En un incendio … Yo, bajando la escalera a saltos. Alguien me agarra de la cintura y me ayuda a bajar. Ni lo miro. Pero cuando llegamos abajo sí que lo miré y pensé a la flauta que tipo divino” (Gorodischer 336). De manera idealizada la protagonista habla sobre su primer encuentro para declarar que a partir de entonces: “estaba enamorada enamorada enamorada” (336) por lo que decide casarse con él. Y posteriormente comienza a cuestionar esa felicidad con pequeños detalles: “Yo fui feliz y parecía que él también. Tenía sus berrinches, pero ya se sabe que los varones son muy desorganizados, no saben domesticar su razón ni sus pasiones” (337). Con un lenguaje humorístico la voz narrativa justifica el comportamiento de su esposo con el discurso que ha justificado la conducta violenta de los hombres en la sociedad.

Por otro lado, la narradora habla sobre su primera medida de acción ante el cambio de actitud de su esposo que va acorde a lo que se espera de una “buena esposa” en las sociedades machistas: “me aguanté, puse cara de mujercita comprensiva y la cosa me daba cierto resultado. Magro resultado porque con el tiempo mi marido adorado fue amargándose, sus rabietas pasaron a ser más largas. Más profundas, más inesperadas” (Gorodischer 337). Con este comentario la protagonista enfatiza que en muchas sociedades una mujer debe soportar las agresiones de su pareja, pues es lo que le han inculcado. Sin embargo, denuncia que esto no sólo no da resultado, sino que gracias a esta ideología la violencia puede escalar hasta ser tan controladora que te separa de aquellas personas que podrían ayudarte a salir de esta situación: “De pronto extrañé a mi mamá: era que él había ido recortándome las visitas que yo solía hacerle dos o tres veces por semana … tampoco veía a mis amigas y no me explicaba muy bien por qué” (337). Una de las características más comunes de las relaciones abusivas es la forma en que las parejas aíslan a la víctima de sus seres queridos con la finalidad que no tengan otros lugares a donde ir ni gente que opine sobre la crueldad en la relación.

Me parece relevante que hasta cierto punto estos eventos se cuentan de forma casual, como una conversación cualquiera y el paso veloz de la narrativa contribuye a este efecto. Quizá tenga que ver con lo normalizado que es todo esto en nuestra sociedad. Todo eso hasta que de golpe, llegan las agresiones físicas: “de ahí en adelante se desencadenó el infierno … Como les ha pasado a muchas: gritos, insultos, amenazas, hasta que llega la primera cachetada” (Gorodischer 337). La forma en la que escala la violencia en estas relaciones es tan conocida pero parece casi indetectable hasta que llegas a este punto, por lo que la narradora hace de esto una experiencia compartida al mencionar que muchas otras mujeres pasan por la misma situación. Algo que me parece relevante mencionar en estos tiempos, es la incompetencia de las autoridades ante las denuncias de violencia de pareja:

inexistente

Ante la falta de respuesta por parte de las autoridades, la protagonista decide buscar otro tipo de ayuda.

Como mencioné al inicio, el título del cuento es en referencia a su madrina. Este personaje se presenta como alguien distinto a ella y con gran autonomía: “Mi madrina andaba de viaje por Europa, a propósito de no sé qué congreso y después a un crucero y esas cosas” (Gorodischer 337). Mientras que la protagonista se encuentra en una situación sofocante, su madrina parece tener todo tipo de libertades y lujos. Al conversar con ella acerca de la terrible situación que vive en casa su madrina responde: “Me parece que vas a tener que morirte … vas a tener que aguantar, no sé, un mes por lo menos, dos mejor, para estar en condiciones de morirte” (338). Es en este momento que inicia lo fantástico en el cuento y que resulta irónico y terrorífico que la única solución a su problema sea morirse, aunque se indique que no será permanente. “Así que llegó el día … lo provoqué y me pegó. Caí al suelo y me morí. No tuvo salvación: se lo llevaron preso y todavía está ahí … el velorio fue divino, un éxito total … Todas las que rodeaban mi ataúd sabían lo que iba a pasar pero lloraban en forma convincente” (340). Al final de la muerte falsa de la protagonista y al fin libre de la relación abusiva gracias a la ayuda de su madrina, ésta la contempla y le dice: “Preciosa, estás preciosa” (340) y con ello comienza una nueva vida.

Ahora, si bien el cuento está narrado en un tono humorístico y con un final “feliz”, no puedo dejar de pensar en las implicaciones. En el mundo en el que vivimos, efectivamente muchas mujeres salen de relaciones violentas y abusivas solamente cuando mueren a causa de ellas. Es terrible pensar en la cantidad de mujeres que han muerto aún después de denunciar ante las autoridades, de hablarlo con personas cercanas y pedir ayuda. Creo que este cuento habla sobre la importancia de tener redes de apoyo, de practicar la sororidad y por ello los personajes no tienen nombre, porque podría ser cualquiera. Me parece que el humor ayuda a manejar un tema tan presente y tan alarmante. Casi de forma casual se retratan las etapas de una relación violenta, la falta de ayuda de las autoridades, y cómo escalan las agresiones hasta puntos realmente críticos. Creo que es el tipo de textos que tienen que ayudarnos a cambiar la forma en la que pensamos y perpetuamos conductas dañinas. Este texto nos llama a dejar de justificar la violencia por “provocaciones” por “no saberse controlar” y a no enseñar a las mujeres a aguantar ningún tipo de crueldad en las relaciones afectivas. Nadie en realidad debería vivir en una situación violenta a causa de su pareja. Ahora que la vida se ha desarrollado casi por completo en lo privado, es necesario que se deje de pensar en los noviazgos y matrimonios como algo en lo que la ley no debería intervenir porque “es problema de ellos”.

 

Trabajos citados:

Gorodischer, Angélica. “Una mujer notable”. Insólitas. Narradoras de lo fantástico en Lationamérica y España. Editores Teresa López-Pellisa y Ricardo Ruiz Garzón. Madrid: Páginas de espuma, 2019. 335-340. Impreso.

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