Editorial I: Inexistente

Desde que era niño siempre me encantaron las ficciones: en la primaria me escondía detrás de mis compañeros para leer Harry Potter en clase; pasaba las tardes en el ordenador jugando cualquier cosa con mi hermano; mis cumpleaños consistían en idas al cine (y cajitas felices). En general, todos crecemos rodeados de historias. Millones de ellas. …